Demasiado gasto para tan poco rendimiento

La Voz

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Un vistazo pone de manifiesto que son excepción los jugadores fichados en diciembre que han triunfado en sus nuevos equipos. No es novedad, pero el mercado invernal del 2000 dejó a muchos con el trasero al aire. Los nombres propios que encabezan la lista de bluffs son los de Aimar, que costó 3.600 millones de pesetas (21.636.435,76 euros) y Palermo, que antes de la lesión apenas había marcado 10 goles en 33 partidos. Pero la cosa no queda ahí. ¿Y Fabio Aurelio (1.300 millones), Demetradze (800), Luiz Alberto (600) o Barros Schelotto (500)? Un dato refleja la realidad: de los 25 futbolistas contratados el año pasado por Reyes, sólo 13 siguen en el equipo. El resto se fueron por la puerta falsa: Lardín, Turdó, Julio César, Llorens... Bueno, bonito y barato El mercado de invierno está a la baja. Atrás queda el récord obtenido en la campaña 96-97 en la que los clubes se gastaron 25.000 millones de pesetas (150.253.026,10 euros). Por contra en la 2000-2001 los números bajaron hasta los 10.000, y en este nuevo ejercicio se espera que apenas alcance los 7.000. Los grandes no gastan porque no les hace falta... o no pueden. Los pequeños no tienen, pero lo necesitan. En definitiva, el mercado se antoja sosón. Y es que ya nadie cumple con aquello de las tres bes: bueno, bonito y bárato. Ni bes ni mirlos.