Los aficionados que ayer acudieron a presenciar el partido del Puerto Celeiro disfrutaron de una ensalada de goles -once- en un partido marcado por el acierto ofensivo del cuadro local, que desplegó un juego ofensivo, de los que realmente agradan a los forofos. A los seis minutos Darío ya había perforado en dos ocasiones la portería visitante y de la salida arrolladora se pasó a unos minutos de relajación que aprovecharon los cántabros para enseñar los dientes, pero surgió un gran Juanito para detener las acometidas visitantes e impedirles que se metieran en el partido. Una vez que comprobaron y sufrieron en carne propia la peligrosidad del contrincante, el conjunto mariñano optó por pisar definitivamente el acelerador para conseguir una amplia goleada en los últimos compases del encuentro. Al final, resultado contundente para el Puerto de Celeiro ante un Candesa que no es tan flojo como indica el marcador y al que sólo la exhibición de juego de ataque de los locales hizo parecer un conjunto vulgar. Lucimiento local Los últimos compases del partido sirvieron para el lucimiento de los propietarios de la cancha, que levantaron a los aficionados de las gradas con acciones de verdadero mérito. Al final de la contienda, tres nuevos puntos que caen en el casillero del cuadro lucense, que una jornada más se mantiene al frente de la clasificación. Las victorias del Candelas y el Castro Urdiales, segundo y tercero, respectivamente, no inquietaron a los mariñanos, que sigue con paso firme su camino triunfal. Ahora sólo falta culminar este buen inicio de temporada con lo que anhela la afición desde hace tiempo: el ansiado ascenso a la máxima categoría del fútbol sala nacional, donde ya disfrutaron hace tres temporadas.