FÚTBOL / PONTEVEDRA
03 dic 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Melo estará de baja entre dos y tres meses. El delantero del Pontevedra CF será operado esta tarde por la rotura del tendón tibial de su pierna izquierda, una lesión que lo obligó a ser sustituido a la media hora de juego en el último partido de su equipo, ante el Celta de Vigo B. En un tono sombrío, Melo confirmaba ayer las peores sospechas de la parroquia granate. La resonancia a la que fue sometido ayer al mediodía reveló que su tendón tibial está roto. El médico del Pontevedra, Juan José Cota, lo operará esta misma tarde a las ocho. Su salida del césped del estadio municipal de Pasarón, el pasado domingo, no parecía demasiado alentadora. Después de una jugada en la que Melo se quedó solo ante el portero del Celta y apoyó mal su pie izquierdo, el delantero granate tuvo que ser sustituido por Curiel. Él mismo pidió el cambio, y se marchó al banquillo arrastrando la pierna, después de sentir «como una pedrada en el pie». «Desde el principio me temía lo peor», admite Melo. Tras su operación, prevista para esta tarde, Melo estará tres semanas con la pierna enyesada. Después, comenzará a trabajar en su rehabilitación, pero pasarán no menos de dos meses antes de que vuelva a entrenar con sus compañeros. Su reaparición podría retrasarse aún unas semanas más. «Estoy tranquilo porque sé que me quedan cuatro meses de liga», remarca el delantero. Jorge no estará en Vitoria No será esta la única baja que deberá tener en cuenta el entrenador del Pontevedra, Raúl González, para el partido del domingo ante el Aurrera, en Vitoria. Jorge Ordóñez, que acabó el partido contra el Celta B como delantero centro y casi sin moverse debido a unas molestias musculares, tampoco estará en ese encuentro. Además de su lesión, el central vio su quinta tarjeta amarilla de la temporada, por lo que será sancionado con un partido de suspensión. El Pontevedra no recurrirá el castigo, puesto que Jorge no podría jugar de ninguna forma, aún sin sanción, debido a su estado físico. Alberto, que también abandonó el campo el domingo con dolores en un brazo, no está lesionado: sufrió un golpe en un codo, por lo que perdió momentáneamente la sensibilidad en sus dedos, pero ya está recuperado.