BALONMANO / ASOBAL
07 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El Barcelona consumó su venganza más cruel por la derrota del año pasado en Vigo y la pérdida del título de Liga. Humilló al Pilotes, que desapareció en la segunda mitad, en marcador y en juego. Los catalanes salieron como una tromba, con ganas de revancha, y tomaban la iniciativa con sendos tantos de Nagy y Entrerríos en el primer minuto. El Pilotes aguantaba el tirón, en buena medida gracias a las excelentes paradas de Pasqui -siete en la primera mitad-. De un 1-4 en contra, en Octavio conseguía acercarse hasta 4-5 con dos grandes tantos de Cutura y Quique Domínguez. A partir de ahí, los vigueses prácticamente se evaporaron. En los 18 minutos que faltaban para el descanso sólo Quique Domínguez lograba un tanto, en el minuto 27, mientras que el Barcelona aprovechaba error tras error para ir anotando constante y cómodamente. Nagy, el más efectivo de los catalanes, se retiraba lesionado en el minuto 20. Su equipo apenas lo echó en falta ante los constantes errores del Pilotes en ataque y la escasa puntería de sus remates a puerta. Tras la reanudación, más de lo mismo. Tantos del reaparecido Nagy y Ortega en pocos segundos presagiaban lo peor para el Pilotes. Y lo peor se cumplió. A los errores en ataque de los académicos se sumaron los defensivos. Fosseng era una auténtica coladera que sólo lograba parar un tanto en media hora. La única duda era saber la magnitud de la paliza y las diferencias crecieron hasta límites inimaginables.