PUNTO DE MIRA
05 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Lopera, dueño y señor del Betis, reunió recientemente a los hichas para anunciarles que él se iba, que estaba cansado, y que dejaría el club (todas las acciones están en su poder) en manos de personas serias, que le ofrecieran garantía. No iba a dejar el Betis a cuatro forofos. Fue aplaudido a rabiar, rechazaron su proyecto de marcha, y allí se tomó el acuerdo de nombrar a Ruiz de Lopera presidente perpetuo, distinción que se creía desaparecida con los últimos dictadores. «Soy como un padre», se justificó ahora Lopera tras las censuras que le llegaron de fuera, cuando denunció haber sorprendido a un grupo de jugadores celebrando «una fiesta nocturna, con mujeres». Conocido el caso, se armó la marimorena entre la hinchada. Anteayer el equipo jugó y perdió en su propio campo con el Zaragoza, bajo un diluvio de insultos a los futbolistas béticos. El Betis se enfrentará el sábado contra un Sevilla, flamante vencedor en Málaga.