El Celta define hoy su futuro

VÍCTOR LÓPEZ VIGO

DEPORTES

El equipo vigués sabrá ante el Real Madrid si es un aspirante al título de Liga El Celta vuelve esta tarde a un gran escenario. Sus mejores actuaciones suelen producirse allí donde el público es exigente y el cartel anunciador cuenta con los más grandes titulares. Este equipo tiene mucho de vedette y por eso se mueve mucho mejor en el fútbol de las estrellas. El Santiago Bernabéu y el Real Madrid son los pesos pesados que tendrá ante sí para detener su impresionante marcha en esta Liga.

20 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Tras ocho jornadas aún no conocen la derrota y están metidos de lleno en el grupo cabecero del campeonato. Las exigencias de esta campaña, aunque en el presupuesto no vayan ímplicitas, han cambiado el reto de la Uefa por el de la Champions. Para escalar ese peldaño los celestes necesitan algún espaldarazo y el de ganar en Madrid se perfila como el ideal. Hace tres años, el mejor Celta de Víctor Fernández y probablemente por su calidad de la historia del club, el conjunto vigués lograba un triunfo en el Bernabéu que le aupó al primer puesto del campeonato. Después se mantuvo siempre entre el cuarteto que mandaba y sólo se desinfló al perder de una tacada a Mostovoi y Mazinho. El brasileño ya no está pero el club ha encontrado un sustituto en Luccin. El francés es el otro termómetro conocido del nivel de este equipo. Si a esto unimos que Gustavo López parece haberse reencontrado y que lo mismo sucede con Karpin, sólo falta que Catanha acabe con su gafe del santuario merengue y quizás volvamos mañana a hablar de una hazaña celeste. Es curioso todo lo que tiene que coincidir para dar una campanada de este calibre, pero es que también al rival le va jugar ante el Celta. Al cuadro de Del Bosque le sobran pinceladas de buen gusto y con el marco necesario pueden crear un lienzo de ensueño. Entre los personajes de su escena están Makelele y Míchel Salgado, un par de tránsfugas que optaron por un club que les diese títulos y un suculento aumento en su nómina. Ninguno de ellos ha olvidado el placer del modesto cuando gana en Madrid y eso les mantendrá en alerta. En un día de elecciones en Galicia, el Celta también define su futuro. Quiere saber a que juega y si su papel sigue estando en el del pelotón o tiene trazas para luchar por la gloria. A la misma hora, prácticamente, que el resto de gallegos tendrá una idea de su futuro inmediato. Sobre las nueve de la noche, los célticos conocerán el resultado de su apuesta de poder y si su voto cae en la urna de los triunfadores o en el saco roto de las ilusiones. Aquí no hay sondeos posibles ya que el triple quinielístico es lo único que garantiza acertar.