El Celta pretende ahogar las esperanzas del Slovan

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El conjunto checo basa su juego en su gran condición física El pasado 15 de septiembre se cumplieron treinta años de la primera actuación del Celta en la Copa de la Uefa. Fue breve el sueño ya que los célticos cayeron en la primera ronda. Durante muchos años, el celtismo ni siquiera soñó con revivir aquella efímera experiencia debido a que sus objetivos estaban marcados por la supervivencia.

17 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Tanto ha cambiado todo en los últimos cuatro años que la presencia del conjunto celeste en la segunda ronda de la competición europea apenas provoca el interés de los aficionados. Sin embargo, para llegar a la final de Dortmund antes es necesario eliminar a equipos como el que hoy visita Balaídos. La experiencia del encuentro de vuelta en Olomouc debe servir como reflexión a jugadores, cuerpo técnico y aficionados. La Uefa es un competición demasiado importante para el Celta porque le ha dado todo el prestigio internacional. Es por ello, que el partido de esta noche debe ser tan importante para todos como cuando acudieron a Vigo el Liverpool o el Olympique. Así que hoy visita Balaídos (21:30 horas, TVG), el Slovan Liberec, segundo conjunto checo que ha tocado en suerte al Celta en esta edición de la competición europea. Según Alfredo Caldas, miembro del cuerpo técnico del Celta que vio en directo al conjunto checo, el Liberec es un conjunto que basa el juego en su gran preparación física. Esta característica obligará a los célticos a jugar motivados y concentrados, olvidándose de que el domingo visitarán la cancha del Real Madrid, escaparate siempre apetecible para todo futbolista. Víctor Fernández realizará modificaciones respecto a la alineación que empleó el pasado domingo. Serán modificaciones de descanso pero también pensadas para contrarrestar las características del equipo rival. Así, Pinto, Coira, Sylvinho, Doriva y Maurice tendrán sus oportunidades desde el mismo inicio del encuentro. Los jugadores del Celta esperan lograr esta noche una renta suficiente que les permita viajar al pequeño campo del Liberec, el próximo 1 de noviembre, con la posibilidad de un margen de error. Una vez superada la ausencia de Boban, el mundo en el que se mueve el Celta sólo piensa en continuar avanzando en la Uefa y en la visita del domingo al feudo del equipo que ostenta el título de campeón de Liga.