El Teucro reflexiona a tres días de su debut en Asobal

M. S. F. PONTEVEDRA

DEPORTES

RAMÓN LEIRO

El Teucro Caixanova se prepara para reentrar en la liga Asobal de balonmano masculino con muchas dudas y un calendario caprichoso que afrontar. Después de una pretemporada cuando menos titubeante, el equipo pontevedrés podría tener problemas si a la acumulación de partidos se suma su demostrada carencia de recambios. Hace un par de semanas el portavoz de la gestora teucrista, Manuel Guillán, se mostraba seguro de la capacidad de los jugadores: «Tenemos el mejor siete inicial en la historia del club», afirmaba, para después matizar que él también consideraba muy corta la plantilla. Sin embargo, las directrices de la directiva provisional están claras y son legítimas: el Teucro no tiene más dinero, y sólamente se va a gastar el que haya. Entre el brillo y la dejadez Lo cierto es que el Teucro Caixanova es capaz de alcanzar un juego brillante y un ritmo frenético en ciertas fases de los encuentros. Sin embargo, hacia el final del tiempo estipulado al equipo se le ve cansado, nervioso y, finalmente, dejado. Modesto Augusto, el preparador del cuadro azul, prefiere quedarse con el aspecto positivo: el plantel debe intentar mantener durante todo el partido, o, cuando menos, alargar las fases brillantes. Y lo puede conseguir. Los resultados de la pretemporada no han sido buenos para el Teucro. La época de preparación empezaba a mediados de agosto con un triunfo contundente en Lalín ante el Portadeza, de Primera División (25-38), una derrota clara ante el campeón de liga, el Ademar (35-26), un triunfo ante el ABC Braga (33-28), otro contra el Pilotes Posada (28-25), y una última victoria, agónica, ante el Naranco, de División de Honor B (22-21). Un difícil tramo final En septiembre, al equipo pareció acabársele el fuelle: perdió con el Pilotes (21-28) y el Gáldar (20-27) en Pontevedra, se vio superado por el Valladolid (29-26) y, finalmente, empató con el Portadeza (28-28). En resumen, un empate, cuatro derrotas y cuatro victorias. La irregularidad del calendario de Asobal podría afectar a la corta plantilla del Teucro. La liga combina semanas de dos partidos, los miércoles y los sábados, con largos períodos de inactividad, como el que se mantendrá en Navidad: la competición se para entre el 22 de diciembre de 2001 y el 16 de febrero de 2002. La temporada de Asobal es un reto para un Teucro Caixanova que, de todos modos, confía en sí mismo, y que esta semana trabajará para atar los últimos flecos de su preparación.