TENIS / US OPEN 2001
09 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Venus Williams volvió a lucirse en Flushing Meadows. Se coronó reina del US Open por segundo año consecutivo. Superó en la final a su hermana Serena por 6-2, 6-4 en una hora y nueve minutos. Fue un duelo de discreta calidad. Toda la parafernalia se desarrolló en los prolegómenos cuando en la fiesta previa al choque actuaron los Harlem Gospel y Diana Ross. Venus, la hermana mayor, de 21 años, fue la más precisa. Condensa mayor regularidad. Serena es algo alocada en el golpeo. Una y otra intentaron demostrar que no es Richard, su padre, quién determina de antemano la que debe ganar cuando se enfrentan en una final de Grand Slam. Las malas lenguas afirman que Richard Williams decide en momentos determinados cuál de sus dos hijas debe ganar si es que llegan a una final de Grand Slam. Si Richard se dejara llevar por el cariño, se inclinaría por Serena, que el próximo día 26 cumplirá 20 años. El caso es que Venus sumó su cuarto título de Grand Slam (no hay que olvidar que es bicampeona de Wimbledon). Desde que redujo musculatura y rebajó peso, se mueve con extraordinaria facilidad y suelta, de derecha o con el revés, unos palos de aquí te espero. Venus Williams fue clara en sus declaraciones: «Esta vez fui la mejor, pero mi hermana está entre las primeras del mundo. En realidad, mi hermana y yo somos ahora la historia actual del tenis». Sabe que tarde o temprano será la 1 del mundo, «pero es algo que no me mete presión». También quiso dar «las gracias a Dios por lo que he conseguido y le pido perdón a mi hermana por haberla derrotado». Por su parte, Serena dijo: «No me sentí lo fuerte y segura que estuve otras veces desde el fondo de la pista para meter las bolas y eso se notó en el resultado». Aseguró que la rivalidad entre las dos hermanas «continuará en las pistas, pero fuera existe entre nosotras un gran respeto y cariño».