BALONCESTO
05 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Empiezan a oírse ruidos de cacharros en las zonas cuando pasa por ahí el Breogán. La aparición de Martin y Ezugwu por primera vez en partidos amistosos de pretemporada sirvió para que el equipo celeste empezase a marcar su territorio. Porriño asistió a un compromiso durísimo, con muchas faltas pese al carácter amistoso entre dos clubes vinculados, y que se prolongó durante casi dos horas. Con Sanmartín y Davis en el banquillo aún en proceso de recuperación, la atención se centraba en ver el catálogo de músculos que portan Martin y Ezugwu. De los disponibles, tan sólo se quedó inédito el jugador del Universidade Answer. El máximo reboteador de la ACB sólo actuó quince minutos y mostró la lógica falta de adaptación, aunque su ambición sobresalió por encima del resto. Ezugwu se vació atrás y estuvo desacertado en ataque. Por su parte, Borja Pérez, descartado por García, recibió el dorsal número seis y Santana, en la misma situación, jugó de titular. Los cuartos centrales se demoraron por el carrusel de faltas. Por entonces, el norteamericano Moore quiso ponerse a la altura de sus adversarios de ACB. La estrella del Redcom, el venezolano Irazabal, quedó en un segundo plano. El Breo se marchó en el tercer período por veinte puntos y en el cuarto, muy cansado por el duro entrenamiento de la mañana, se quedó medio tambaleando por el agobio y el afán de relajarse. La próxima cita para el equipo lucense serán las semifinales de la Copa Galicia, en Chantada, el próximo sábado ante el Inelga.