La Supercopa se decidirá en el Bernabéu

COLPISA ZARAGOZA

DEPORTES

La Supercopa, el primer título de la temporada 2001-2002, tendrá que decidirse en el Santiago Bernabéu el próximo miércoles, porque a once minutos del final del primer asalto en La Romareda el Zaragoza encontró su premio con el gol de Yordi tras el logrado por Flavio, en una jugada aislada, en otro pobre partido del Real Madrid.

19 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El Madrid, que al comienzo de la segunda parte había dado un gran paso para conquistar su primer trofeo de la temporada, cedió al final un empate frente al Zaragoza, que tras el 0-1 superó por completo al equipo de Vicente del Bosque y podría haberse incluso llevado la victoria si hubiese tenido más acierto de cara a portería. En el gol de Yordi volvió a fallar la defensa por alto (Hierro y Míchel Salgado), pero de medio campo hacia delante, el Madrid, salvo el inesperado gol de Flavio (el sustituto del lesionado Helguera), estuvo nulo. Zidane, que pasó desapercibido, ni acabó el encuentro, dejando su puesto a Morientes a diez minutos del final, como tampoco Figo, que también se fue abroncado de La Romareda. No se abrió el marcador antes del descanso, porque el Madrid sólo tuvo ocasiones de gol a los pies de Roberto Carlos, y en la mejor de ellas, Láinez respondió con un paradón al trallazo del brasileño y el portero del Zaragoza estuvo muy seguro y perfectamente situado ante otro par de oportunidades, una falta del propio Roberto Carlos y un taconazo de Raúl. El Madrid, ahogado por el Zaragoza en el medio campo, y salvo los intentos de Roberto Carlos y Solari por la izquierda, no tuvo mucho más en esa primera mitad, porque el equipo de Rojo expuso un notable sistema defensivo, anulando a Zidane y Raúl, mientras que Esquerdinha fue la sombra de Figo por la derecha y el portugués tuvo que escapar al centro para intentar alguna acción individual, sin ningún éxito. El Zaragoza, que en el inicio cedió el terreno y el balón al Madrid pero ya dio muestras de que iba a complicar mucho el partido a los blancos con sus centrocampistas y su presión, sin ofrecer espacios, se animó al final de la primera mitad, con la proyección y los centros de Esquerdinha, y los disparos de Acuña, aunque César también estuvo muy centrado en las escasas llegadas locales. El Madrid, aunque no pasó muchos apuros defensivos, porque el Zaragoza falló en los pases decisivos, no funcionó en absoluto en ese primer periodo, porque de medio campo hacia arriba no había ninguna frescura blanca ni ideas para superar la zaga local. El Madrid, muy lento, con Flavio desaparecido, no robaba balones en el centro del campo. Empate, y Zidane fuera Zidane y Figo apenas entraban en juego, aunque se ofrecían y desplazaban para buscar alguna sorpresa, y Raúl estaba muy solo arriba. Así, el 'crack' francés, sin jugadores por delante de él, no sabía a quien darle el balón, porque sólo veía a Raúl y la defensa maña siempre estaba muy atenta. Lo único que podía superar al Zaragoza era alguna acción individual, como las que protagonizó Roberto Carlos, y en inicio de la segunda parte, después de un disparo de Juanele que iba a puerta y pegó en Karanka, se produjo el sorprendente gol de Flavio. El brasileño se marchó solo hacia portería, y con Paco superado, remató con su derecha muy ajustado para batir a Láinez. A partir del 0-1, al Zaragoza ya no le quedaba más remedio que irse con todo arriba, y comenzaron a sucederse las ocasiones sobre la portería de César, aunque al equipo de Rojo le faltó gol. Vellisca tiró al exterior del poste en el 60, nadie llegó a rematar en 65 una falta de Acuña cuando La Romareda ya cantaba el gol, y un minuto después, Yordi perdonó de cabeza ante César. Ante la insistencia local, el Madrid, lógicamente, ya sólo estaba preocupado por defenderse, y a falta de posesión del balón, los blancos tenían poderío más que suficiente para sentenciar al contraataque. Figo pudo conseguir el segundo en otra contra aislada, cuando el argentino Galletti ya estaba en el campo para reforzar un ataque que buscó las bandas y el gol hasta el final, y encontró su premio con el golazo de Yordi. Entonces, Del Bosque sacó del campo a Zidane para dar entrada a Morientes, pero ya fue muy tarde, porque de ahí y hasta el final, fue el Zaragoza el que dominó y pudo lograr incluso la victoria.