El alto ritmo del Pontevedra le permitió golear al Moraña

TINO RASCADO PONTEVEDRA

DEPORTES

El equipo titularizable llegó al descanso con un claro 0-5

18 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

A estas alturas de la pretemporada el Pontevedra ya no está para pachangas. Raúl González ya empezó a trabajar con el equipo que levantará el telón de la Liga en Ourense el próximo 2 de septiembre y de los que se perfilan como elegidos nadie quiere darle oportunidad al entrenador para que haga cambios. Esto lógicamente ante un equipo de Tercera Regional debería desembocar en una goleada contundente. Y así fue. Los teóricos titulares, con un ritmo de juego muy intenso y con cambios de orientación constantes hacia una banda y otra, desarbolaron a un Moraña que se limitaba a aguantar el chaparrón como podía tratando de no perder las posiciones. Melo fue el encargado de iniciar la goleada. Fue a los 20 minutos de juego, pero antes ya el propio delantero granate había desaprovechado dos ocasiones muy claras de gol y el árbitro, a requerimiento de su asistente, había señalado dos fueras de juego que sól él vio en los que Xaco y Capi encaraban solos la portería defendida por Rafa. La movilidad de todo el equipo granate, su intensidad y sus ganas de aprovechar los 45 minutos de juego que le había asignado su entrenador, provocaron que el marcador fuese ampliándose con el paso de los minutos. Las rupturas de los medios puntas Xaco, Capi y Santi -éste sufrió un pequeño esguince de tobillo en la segunda parte y tuvo que abandonar el campo- fueron premiadas con un tanto para cada uno, al que se añadió el medio centro Bruzón en un saque de esquina de Manu. Tras el descanso y con los muchos cambios realizados por González, el ritmo y la intensidad del Pontevedra descendió, algo que no era habitual hasta ayer. Faltó coordinación y circulación rápida del balón, pero aún así Santi, Diego Castro y Toni ampliaron la goleada a pesar de quedarse en inferioridad numérica en el minuto 75 por lesión de Santi Domínguez. Incluso dispusieron de un delantero excepcional, el portero Martín Ragg, que entró por Xaco a los 73 minutos para dosificar al ariete coruñés.