INCORPORACIÓN
04 ago 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Boban ya se vistió ayer la camiseta celeste, aunque sólo fue ante la prensa. Posteriormente saltó al césped de Balaídos y tras realizar unos toques con tres balones que regaló al público se marchó. Los quinientos aficionados que acudieron a su presentación en Balaídos corearon su nombre y le aplaudieron en un claro signo de esperanza. En sus manifestaciones ante los medios de comunicación se mostró con destellos de la categoría que le precede en su nombre, pero manteniendo la humildad de saber que todo lo tendrá que demostrar en el campo. El jugador no contaba en los planes del entrenador del Milan y estaba sin dorsal asignado y separado del equipo, por lo que permanecía en Croacia entrenando sólo con su preparador físico. El jugador dijo sentirse muy feliz porque por fin ve la luz. «Desde hace tiempo estaba madurando la idea de moverme del Milan porque por mucho que sea uno de los mejores equipos del mundo, yo lo que quería era jugar al fútbol como lo hice toda mi vida».