PUNTO DE MIRA
13 jul 2001 . Actualizado a las 07:00 h.La derrota de Brasil frente a México es, sin duda, una mala noticia para los buenos aficionados al fútbol. Tiene que entristecer la caída de un país que se proclamó hasta en cuatro ocasiones ganador de un Mundial. En cuanto a los brasileños, no les queda más que resignarse ahora con ver perder a su selección frente a un rival como México, cuyo fútbol está en plano ascendente pero no hasta el punto de aspirar con lógica a salir vencedor en un encuentro como el de anteanoche. No seguí el partido por la tele dado lo avanzado de la hora, pero me dicen que Brasil jugó mal, malogró todos sus intentos porque su fútbol careció siempre de agresividad, fue reiterativo en pases y más pases horizontales, sin acertar en ningún momento a superar la defensa de los aztecas, quienes supieron rentabilizar su solitario gol. Brasil viene acostumbrándose peligrosamente a perder, sin mostrar esa rebeldía que asoma en los grandes equipos cuando el marcador se les torna desfavorable. No se olviden que, al margen de esta Copa de América, los brasileños tampoco respiran tranquilos en la fase de clasificación para el próximo Mundial.