La gran ilusión de la Copa

VÍCTOR LÓPEZ VIGO

DEPORTES

M. MORALEJO

CELTA/ EN BUSCA DEL PRIMER TÍTULO El celtismo llevaba años esperando este momento. Nadie ha olvidado aún que el Celta estuvo en el 94 a un penalti de ganar la Copa del Rey. Por eso ayer la afición celeste volvió a citarse en Balaídos. Las once mil reservas hechas de entradas para la hipotética final de Sevilla, ya señalaban que eso era una posibilidad latente. El sueño de un título está en la mente de todos y ni la realidad o el fantasma de Rivaldo podían atormentar este pensamiento.

21 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Todos querían ver un gran partido y en el recuerdo estaban hazañas como la del Liverpool, Juventus o Benfica. Era un rival español, y la tercera vez que visitaba Vigo, pero esto no fue un obstáculo para que de nuevo se registrase una gran afluencia de público. Balaídos se engalanó para la ocasión con unas 26.000 cartulinas celestes que servían de estímulo en la salida de los jugadores locales al campo. El comienzo del partido fue vibrante y sólo el jarro de agua fría que supuso el gol de Simao refresco algo lo caldeado del ambiente. La playa había sido el destino de muchos vigueses durante el día y un hermoso atardecer debía tener un buen colofón. El sentir del celtismo reclamaba más y estaba visto que no se iban a conformar con un resultado negativo. El gol de Berizzo al filo del descanso hizo renacer las esperanzas. La Plaza de América aún puede esperar pero el sentimiento de que la hazaña era posible estaba flotando en el ambiente. El Barça y la salida de Dutruel espolearon esta opción. Nadie se quería perder este día y por algo era. La ilusión es algo que no tiene precio.