El Celta necesita un punto en La Romareda para jugar la Copa de la Uefa El fútbol tiene sus grandezas y sus miserias. Las primeras suelen ganar a las segundas, por mucho que cuatro desalmados traten de transformar el deporte en un ámbito de delincuencia con asuntos como los pasaportes falsos y demás. Las grandezas están en el terreno de juego y para muestra, un botón: La Romareda cuelga esta tarde el cartel de no hay billetes por primera vez en muchos, muchísimos años. El Zaragoza se juega ante el Celta el riesgo de caer en el infierno de la Segunda División.
16 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Para el equipo céltico tampoco es un trámite. Los vigueses necesitan un punto para asegurar matemáticamente la participación en la Copa de la Uefa por cuarta temporada consecutiva sin estar pendientes de lo que ocurra en otros campos. En concreto en Riazor, donde juega el único equipo que puede arrebatarle al Celta la plaza europea, el Málaga de Joaquín Peiró. El mensaje enviado por el presidente y el entrenador celestes durante toda la semana es tan optimista que raya la confianza de que el trabajo está hecho. No se piensa en el descalabro. Los célticos están convencidos de que van a puntuar en La Romareda y más seguros todavía de que el Deportivo, que se juega el segundo puesto, no va a perder ante los malacitanos. Sin embargo cosas más raras se han visto, y la actitud normal es la cautela que como siempre ha mostrado Mostovoi: «Me acuerdo perfectamente de lo que nos ocurrió hace dos años cuando nos llegaba con el empate ante el Atlético de Madrid. Los partidos hay que jugarlos», dijo esta semana el ruso. Con todos los efectivos La suficiencia exhibida por Víctor Fernández en sus palabras no se refleja en los hechos, y el técnico del Celta no reserva a nadie en su convocatoria. Se quedan fuera únicamente los sancionados, además de Pablo Couñago y Tomás. Viajan hasta Gustavo López y Vagner, a quienes se les había descartado casi por completo por sus dolencias durante la semana. La noticia sorpresa del viernes fue la presencia de Karpin, y es bastante probable que el ruso juegue de cara. La otra novedad en la formación inicial puede ser la de Jesuli, que en los últimos partidos ha demostrado encontrarse en un buen momento los minutos que ha jugado. El Zaragoza tampoco tiene bajas y Luis Costa saca la alineación de gala. El equipo maño no vive un momento tan complicado desde que jugó la promoción de descenso contra el Murcia, con Víctor Fernández en el banquillo. La tensión está garantizada... si no hay pacto por el empate.