FÚTBOL / CELTA
30 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.El odio hacia un máximo rival puede llegar a provocar la redacción de contratos inverosímiles. Las cláusulas que incluyen los contratos de los futbolistas alcanzan límites insospechados. El Celta tenía que pagarle a Mazinho dos viajes por temporada a Brasil, además de la ficha que estipulaba el contrato. Es un ejemplo. Más curiosa resulta la revelación efectuada ayer por Jesuli. Cuando fichó por el Celta el pasado verano, el Sevilla exigió la introducción de una cláusula por la que el jugador sevillano no podría fichar por el eterno rival de la capital hispalense, el Betis. Estos días ha saltado a la luz pública en la ciudad andaluza, el interés del club verdiblanco por el futbolista céltico: «Algo me han comentado pero yo no sé nada», argumentó ayer el jugador. Lopera podría pretender adquirir a un precio razonable a cambio de no ejercer la opción de compra de cuatrocientos millones de pesetas que tiene sobre Pinto. El Celta pagó novecientos millones por Jesuli al Sevilla. Casos similares los ha habido entre el Barcelona y el Real Madrid. El Inter de Milán tendría que pagarle al Barcelona una importante suma económica si traspasase a Ronaldo al Real Madrid. Si el fútbol sigue caminando por estos derroteros, nunca un jugador que vista la camiseta del Deportivo o del Celta podrá irse al contrario, salvo que termine contrato. Al margen Jesuli prefiere mantenerse al margen de los rumores acerca de su futuro: «El equipo se está jugando mucho en la Liga y en la Copa del Rey, por lo que no tengo que hablar nada y centrarme en estos partidos», declaró el andaluz. Jesuli sí reconoció su descontento con su situación en esta temporada en la que apenas ha jugado, y se plantea la posibilidad de cambiar de aires si no ve claro su futuro en Vigo: «Yo quiero jugar lo máximo y aquí está complicado. Estando en un equipo como el Celta es fácil que lleguen ofertas», manifestó el centrocampista.