CICLISMO / La prueba arranca con perspectivas de dominio italiano
18 may 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Más de 5.300 kilómetros, 180 corredores y una vendetta entre los capos italianos. Así se presenta el Giro de Italia 2001, que arranca hoy en Pescara con una etapa prólogo de 7,6 kilómetros con la que Abraham Olano tiene posibilidades de vestirse de rosa. El triunfo final en la corsa parece reservado a los corredores locales, que ya se repartieron los peldaños del podio el año pasado. Los Pantani, Garzelli, Simoni, Gotti, Di Luca, Casagrande y Frigo componen el autóctono grupo de favoritos, sobre el que se ciernen pocas amenazas. Sólo la presencia del alemán Jan Ullrich o el resurgir de Olano, la única baza española de cara a la general, podrían suponer un obstáculo al dominio local. Gustavo Otero será la apuesta gallega en la ronda. La resolución, el 10 de junio en Milán. En lo que respecta a la participación española, el Once, con Olano, Hruska, Alvaro González de Galdeano y José Azevedo trae un bloque fuerte. El iBanesto basa sus aspiraciones en Leonardo Piepoli, aunque buscará más victorias parciales. Unai Osa o Solaun llegan también en un buen momento. El Kelme trae un equipo muy joven en busca de pelea. No se le puede pedir nada tras la desgracia de los hermanos Otxoa y las lesiones de Vicioso, Gálvez y Pipe Gómez. El recorrido se caracteriza por la alternancia de orografías y la dosificación de la montaña. La organización ha decidido prescindir del mítico Mortirolo. Ante la ausencia de la gran cima, el Pordoi y la Fauniera se convertirán en protagonistas. En resumen, siete etapas de montaña, de las que tres finalizan en alto. La lucha contra el crono también pierde terreno. Si el año pasado la victoria final se decidía en la cronoescalada de Sestriere, este año la crono se concentra en la jornada quince, Sirmione Terme-Saló, de 55 kilómetros. E la parrilla de salida de la vuelta italiana formarán los ganadores de los últimos cuatro años y varios ex-ocupantes de podios. El Giro chupa rueda de su historia. No se puede decir lo mismo que el Tour de Francia.