Barça y Liverpool aburren sin goles

SERGI OLEGO BARCELONA

DEPORTES

El Barcelona y el Liverpool empataron sin goles en el encuentro de ida de las semifinales de la Copa de la Uefa. Tan sólo el personaje bíblico más paciente, Job, podría haber entendido un choque tan insípido. La previa era más que ilusionante: los azulgrana ante los reds. Dos clásicos del fútbol europeo cara a cara después de 25 años era para no perderse la ocasión. Las esperanzas quedaron en eso, esperanzas. El 0-0 denota dos evidencias: la nula capacidad azulgrana para destripar la telaraña rival y la muralla defensiva planteada por los visitantes para conformarse con el marcador inicial. El Liverpool afrontó su visita al Camp Nou con un planteamiento miedoso. Gerard Houllier renunciaba a la calidad de su pareja ofensiva y se dedicaba a intentar cancelar todos los mecanismos azulgrana. Owen tenía la gris misión de tapar la salida de Frank de Boer. Heskey, la perfecta combinación de corpulencia y explosividad, era el secante de Gabri. El resto del equipo permanecía en su islote defensivo. Al Barça tan sólo le quedaba una opción: paciencia. Pero sólo Rivaldo intentaba aproximarse a la meta de Westerveld. Serra Ferrer se mostró incapaz de asumir más riesgos. La entrada de Xavi y Zenden no varió el rumbo del partido y los azulgrana se limitaron a jugar más con el corazón que con la cabeza. Sólo Xavi, con un disparo envenenado, llevó peligro a la meta visitante. Todos se reservaron demasiado para Anfield Road y convirtieron el partido en un somnífero.