El Cangas dio un paso casi decisivo hacia la permanencia

J. M. MOLDES Corresponsal CANGAS.

DEPORTES

BALONMANO / ASOBAL

04 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Una victoria lograda con oficio que vale su peso en oro. El Frigoríficos, con una gran segunda parte, derrotó al Bidasoa en O Gatañal y aseguró, salvo inesperada catástrofe, su permanencia en Asobal. Sólo los cuatro últimos minutos del primer tiempo salvaron una mitad gris: Los árbitros agotaron el ciclo de tarjetas para los dos equipos en el minuto 13, ambas defensas fueron un coladero (también los porteros) y los ataques enterraron su escasa brillantez con infinitos errores, forzados y no forzados. El Bidasoa acusó la defensa mixta que sufrió el francés Cazal desde el minuto nueve (tuvo como sombra primero a Fontán y después a Marne); el Frigoríficos padeció, entre otras cosas, el bajo estado de forma de Luov y la escasa aportación de los pivotes en el ataque posicional. El partido, disfrazado a veces de correcalles o entrenamiento, llegó al minuto 26 con ventaja visitante (12-13). López pidió un tiempo muerto y, con un parcial 3-0, el equipo cangués volvió a mandar (15-13). Fueron los cuatro mejores minutos del primer tiempo. Pero no llegó ahí la reacción. El Bidasoa comenzó la segunda parte con siete goles en siete minutos (18-21) y López, alarmado por la fragilidad defensiva, pidió un nuevo tiempo muerto para calmar el desencanto que mostraban las gradas. Volvió a acertar: parcial 4-0 (22-21). El frigoríficos mejoró en el segundo tiempo. Alamo aportó seguridad en la portería (paró cinco penaltis), la defensa estuvo más ajustada y el ataque se resolvió por el flanco izquierdo (Suso, Marne y Kovine). López diseñó la victoria en el tiempo muerto y los jugadores llevaron el proyecto de victoria a cabo en los 22 minutos finales del partido.