FÚTBOL / CELTA
23 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.El técnico del Celta expresó ayer su satisfacción por la «entrega» del equipo en el campo y agradeció el «empuje» de la afición en apoyo de los jugadores. Víctor Fernández admitió que el gol alemán «nos hizo mucho daño y nos desquició, pero gracias a nuestro esfuerzo conseguimos superar esta eliminatoria». También subrayó que el Celta «no mereció sufrir tanto» y destacó el dato de los tres balones al palo lanzados por Mostovoi (uno en el partido de ida y dos ayer). El entrenador agradeció la «garra» de Mostovoi, la gran figura del partido y señaló que la calidad de los grandes jugadores «se manfiesta en ocasiones como ésta». Respecto a la tarjeta de Catanha, criticó la actitud del delantero porque su castigo «nos mermará las posibilidades con el Barcelona». Sobre esta eliminatoria con el Barça, subrayó que el Celta «aspira a lo mejor, aunque en este caso no parta como el favorito». Rangnick, el entrendor germano, lamentó al final del partido la «falta de concentración» de su defensa en el gol materializado por Mostovoi. Hasta ese momento, el adiestrador del Stuttgart afirmó que su equipo «controló bien» el ritmo del encuentro. En los vestuarios, Rangnick se rindió a la evidencia y terminó deseando suerte para los vigueses en los cuartos de final. Horacio Gómez disculpó el sufrimiento porque, según comentó, «mereció la pena». El presidente del Celta elogió a «los grandes jugadores» porque dijo que ayer «marcaron las diferencias. También lamentó lo «corto» del resultado porque «merecimos algo más». Giovanella, a su vez, agradeció al cielo la victoria de ayer en Balaídos: «Dios recompensó el esfuerzo y todo se arregló con el gol del zar que demostró ser un gran futbolista», dijo. Iago, en los vestuarios, reconoció que «se hizo justicia» y concluyó afirmando que el Celta «puede pasar a semifinales». Karpin apeló a la «justicia» para definir el partido y dijo que el Barça «es asequible».