Irureta escenificó en Riazor el asalto al Camp Nou con un once muy ofensivo Cancelen sus compromisos, preparen aceitunas y almendras y asegúrense de que el vídeo graba bien. Si Irureta asume el riesgo de colocar en el Camp Nou el once con el que ensayó ayer en Riazor, los aficionados al fútbol tendrán fuegos artificiales esta noche (21 horas, p .p .v.).
16 feb 2001 . Actualizado a las 06:00 h.Valerón al lado de Mauro Silva, con Víctor, Djalminha y Fran por delante, y Makaay en punta redondean la apuesta atacante del entrenador vasco para lograr lo que avanzó a los periodistas al llegar a Barcelona: «Vengo a ganar, y ya lo he logrado como jugador y como técnico», amenazó. Para conseguirlo, exige la posesión del balón. «Si se la damos a Cocu y a Rivaldo, apaga y vámonos», añadió. Serra Ferrer empieza a ver la punta de los cañones de Navarone que trae el Dépor desde A Coruña, y atusa el mostacho para cavilar la manera de ganar, imperativo absoluto para el Barça si quiere la Liga. «¡Ay, Abelardiño!», que diría Arsenio. La baja del asturiano no es la única que provoca pesadillas al técnico culé. La de su extremo izquierdo deja huérfano al partido de su duelo más veloz, el de Speedy Overmars contra Meteoro Makaay. ¿Cavar zanjas al borde del área o ponerle encima a guardiadeseguridad Reiziger? Serra Ferrer se devana los sesos para interrumpir la zancada de Roy -uno de los poquísimos tulipanes que no huelen a butifarra- en el campo más espacioso de Primera División. Tal vez considere el entrenador balear que los 90.000 espectadores que se esperan en el campo van a ser presión suficiente para invocar de nuevo el espíritu benéfico de Medina Cantalejo, que ya echó una manita el año pasado. También en las gradas, los enormes ojos del Real y el Galatasaray se preparan para meter al Dépor en el microscopio. ¿Pero por qué la baza del desafío total, del guantazo en la cara al Barça? Habrá que esperar hasta las nueve para constatar que realmente se concreta la osadía blanquiazul, pues sondear las profundidades del iruretismo es aventurarse a menudo en el incierto mundo del sobre-sorpresa, pero el asunto tiene su lógica. El Dépor ha fracasado casi siempre en casa del Barça, donde jamás ha vencido, de manera que poco tiene que perder. La derrota ante el Barça sería un pecado venial. Puntuar en feudo catalán, un premio, y mantener la buena imagen en vísperas de la visita del Galatasaray y el Real Madrid, fundamental. Otra de las sorpresas en el once inicial puede ser la inclusión de Helder junto a Naybet. La velocidad del angoleño será de utilidad en la inmensa llanura catalana, mientras que el concurso de Donato puede ser más necesario el próximo martes, contra los turcos.