FÚTBOL / PRIMERA El Barça se va de vacaciones con el corazón en un puño. Tras adelantarse con un tres a cero, el Alavés estuvo a un sólo gol de darle la vuelta al partido y llevarse, por lo menos, un punto del Camp Nou. Fue un partido de locos, de ida y vuelta, de ataque tras ataque.
21 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Los de Serra Ferrer se adelantaron muy pronto. Rivaldo recibe una asistencia de Overmars, el mejor de los azulgrana, y bate a Herrera cuando sólo se habían disputado tres minutos. Los azulgrana presagiaban un partido cómodo. Pero la primera muestra de la dificultad del partido fue la lesión de Sergi, que chocó con Overmars y tuvo que ser sustituido. El resto de la primera parte transcurrió con mayor peligro del Barça, que tuvo las mejores ocasiones, y el excelente partido de Javi Moreno que siempre merodeaba la portería de Reina. El gran cambio se produjo en el minuto 61 de partido. El Barça puede dar las gracias a Magno. El jugador falló estrepitosamente una ocasión, hecho que cambió el signo el partido. La acción se produjo cuando el marcador señalaba un 1-0 favorable a los azulgrana y el equipo de Mané daba señales de querer darle la vuelta al partido. En la siguiente jugada, Rivaldo, con mucha suerte, logró el 2-0 aprovechando un rechace de Herrera. Minutos después, Kluivert parecía sentenciar el marcador. Nada que ver con la realidad. El Alavés no se rindió. Un penalti transformado por Javi Moreno y un gol de Magno pusieron contra las cuerdas al Barça. Sólo la suerte y las buenas paradas de Reina en los últimos ataques visitantes le dieron el triunfo al Barcelona.