TENIS / MASTERS FEMENINO El Masters WTA 2000 comenzó en el emblemático Madison Square Garden, de Nueva York. La jornada de apertura brindó una de cal y otra de arena para las dos representantes españolas. Mientras Conchita Martínez se clasificó para cuartos de final con su laboriosa victoria sobre la rusa Elena Likhovtseva por 2-6, 6-3 y 6-4, Arancha Sánchez Vicario dijo hola y adiós al torneo tras perder, por segunda vez en dos semanas, frente a la joven belga Kim Clijsters, de 17 años, por 7-5 y 6-4.
14 nov 2000 . Actualizado a las 06:00 h.Conchita Martínez, en once comparecencias anteriores, había perdido cinco veces en la primera ronda y seis en la segunda vuelta. Sus tres últimas visitas a Nueva York, por el Masters, concluyeron en otros tantos fracasos. Esta vez, sin embargo, ha logrado meterse en cuartos después de haber sufrido demasiado ante una Likhovtseva que tuvo 4-2 a su favor en el tercer set. Fue en ese momento, según confesó, «cuando perdí el control del partido». La aragonesa, que en la próxima ronda jugará contra Anna Kournikova o Jennifer Capriati, reconoció haber «jugado fatal». Incluso llegó a «pensar seriamente que acabaría perdiendo a causa de mis errores». Arancha Sánchez Vicario no pasó ronda. Cayó a la primera, como en los dos últimos años. Una derecha matadora La barcelonesa, que fue finalista en 1993 y semifinalista en 1989, además de cinco veces cuartofinalista, encontró en Kim Clijsters una enemiga imposible. La novia de Lleyton Hewitt, hija del que fue internacional belga de fútbol Leo Clijsters, le ha tomado perfectamente la medida a la hispana. No conforme con haberle ganado en Leipzig hace dos semanas, la eliminó del Masters. Clijsters es de las que golpea sin misericordia. Tiene una derecha matadora. Según Arancha, «esta chica me hace recordar a mí misma con doce años menos, porque es rápida, sólida con ambos brazos y golpea muy fuerte». La belga tuvo 5-3 a favor en el segundo set y una bola de partido. Apuntilló, sin embargo, en el décimo juego.