Una gastroenteritis deja fuera de combate al central granate
26 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Rafa Sáez se verá obligado a recomponer hoy la línea defensiva en el último encuentro de la pretemporada ante el Compostela (19.00 horas, TVG). El central Juan Casales se vio afectado por una indisposición gástrica en la madrugada de ayer y amaneció con fiebre y diarrea, por lo que no pudo participar en el entrenamiento que llevó a cabo la plantilla granate en el campo de hierba sintética de Pasarón. Aunque la evolución de Casales era satisfactoria en la tarde de ayer, Sáez decidió no incluirle en la relación de convocados a fin de que pueda recuperarse totalmente para el partido del próximo domingo, día en el que el Pontevedra iniciará la liga en el campo de la Ponferradina. De esta forma, Luismi y el canterano Curty son los candidatos a acompañar a Juan Aláez en el centro de la zaga. Aunque el entrenador granate no ha desvelado qué alineación presentará esta tarde, ésta no diferirá de la formada por Jorge en la portería; Pablo Vázquez, Aláez, Luismi o Curty y Óscar Río en la defensa; Javi Rico, Diego, Chuchi y David Pérez en el centro del campo; Ballesteros como media punta y Pablo Couto como hombre más adelantado. Si bien se esperaba que Rafa Sáez repasase ayer con sus jugadores el planteamiento para el partido contra el Compos, el técnico granate se centró en fijar las directrices de cómo quería que se atacase una defensa de cinco. Precisamente Carlos Ballesta viene utilizando este sistema de juego con el conjunto santiagués, con tres defensas centrales y dos laterales con recorrido, aunque la lesión de Adriano, a la que se unió una pequeña distensión muscular de Stefan Pignol, podrían dejarle sin efectivos para el trío del centro de la retaguardia. Para el equipo pontevedrés el partido contra el Compos tiene un gran atractivo, llegándose a dar casi por hecho que se trata de un partido de liga al ser el último ensayo preparatorio. Sáez sabe que el rival llegará a Pasarón «muy rodado y predispuesto a competir» por lo que la exigencia para su equipo será muy superior a la que tuvieron ante el Betis e incluso el Celta, a pesar de que ambos equipos apretaron con fuerza el acelerador en las segundas partes intentando lograr vencer al Pontevedra, algo que ninguno consiguió.