FÚTBOL Al Celta se le multiplican las novias. Tres grupos empresariales compiten desde hace una semana por controlar la mayor parte de los 600 millones de pesetas que componen el capital social del club vigués. El actual presidente, Horacio Gómez, vive estos días su momento más difícil desde que asumió el cargo en 1995.
03 ago 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Sus detractores le acusan de mantener una actitud presidencialista y una gestión opaca. Lo dicen quienes hasta hace unos meses fueron sus estrechos colaboradores. Y es que el principal grupo opositor está liderado por el ex-vicepresidente, Javier Alonso, y el ex-consejero Francisco Fernández-Vallejo. Las fuerzas están más equilibradas de lo que parece. En medio, un tercer grupo liderado por el también ex-vicepresidente Salvador González, otro empresario vinculado al sector naval, se ha metido de lleno en la lucha por la compra de acciones. Sus pretensiones, según dice, pasan únicamente por controlar el proceso y «asegurar transparencia». Los allegados a Gómez aseguran que tiene controlados 140 millones de pesetas. En total, con títulos sindicados, su poder podría superar los 200 millones. No obstante, Javer Alonso advierte que será capaz de llegar hasta los 170 millones de capital en acciones directas o indirectas. Y el tercero en discordia, Salvador González, afirma partir con un mínimo que oscila entre los 30 y los 40 millones. Juntos, los tres grupos empresariales poseen el control de casi el 40% del capital social del Real Club Celta. La prueba más evidente de la herida que ha provocado en la directiva el ataque de Javier Alonso es el «toque de queda» decretado en Balaídos esta semana. Horacio Gómez no viajó con el equipo a Birmingham para ver la eliminatoria del equipo frente al Aston Villa. Minutos antes de disputarse el partido, el consejo de administración en pleno debatía la estrategia a seguir. Una ofensiva de compra de acciones, ataques directos a los rivales y profundos cambios en el club componen el grueso de la munición con la que pretenden abortar el poder del enemigo. El último «as» bajo la manga apareció ayer mismo. Horacio Gómez propondrá a la junta general de accionistas la mayor ampliación de capital en los 75 años de la historia del Celta: Más de mil millones, que servirán para construir una «ciudad del ocio», la nueva sede del club y otras reformas. La última palabra la tienen ahora los socios. El día «D» será el 31 de agosto, en la asamblea general que se celebrará en el cine Salesianos.