El joven dúo londinense encandiló al público de la sala Mardi Gras con su rescate de los sonidos del revival mod
08 dic 2025 . Actualizado a las 17:55 h.Rara y agradable sensación la que dejaron los londinenses The Molotovs en su pase en la sala Mardi Gras de A Coruña el domingo. Una pareja de jovencísimos hermanos —Matt e Issey Cartlidge, de 17 y 19 años— recreó un sonido cuyo origen se remonta al revival mod de la segunda mitad de los setenta. Todo ello para un público que, como mínimo, les doblaba en edad, pero que estaba encantado de ver cómo esos chicos les hacían subir el calor a las mejillas con sonidos similares a los que marcaron su juventud.
Porque sí, The Molotovs tienen el sonido. Se encargaron de constatarlo nada más pisar las tablas, exhibiendo su pop-punk afilado. Instantáneamente, hicieron pensar en The Jam. La pose de Matt, clavado a Paul Weller, no hizo más que potenciarlo. A su lado, Issey, en modo Nina Hagen, se comía al público mientras su bajo serpenteaba el ritmo, demostrando una solidez en directo asombrosa para esa edad. The Molotovs enamoraron también por su actitud, demostrando que el rock aún puede ser joven, sudoroso, eléctrico y servirse con el mentón alto.
Hicieron una versión del Suffragette City de David Bowie y otra del Batman Theme, como The Jam. También desplegaron piezas que se incluirán en un inminente elepé. Ahí es donde se ve a una banda a la que aún le falta dar con el hit que los haga trascender, más allá de una innegable habilidad para revisar un pasado glorioso. Les queda tiempo: esto aún está empezando. Y se ve que saben todo lo que tienen que saber.