«Viaje de Egeria»

x. f. REDACCIÓN / LA VOZ

CULTURA

La historia del viaje de Egeria no habría desentonado en alguno de los capítulos de El nombre de la rosa. En 1884 un erudito italiano, Gian Francesco Gamurrini, encontró un códice con pergaminos escritos en latín en el siglo XI que recogían dos textos. El primero, fragmentos de San Hilario de Poitiers. El segundo era excepcional: el relato de un viaje a Tierra Santa, narrado en primera persona por una mujer anónima. Esa voz desconocida se ha atribuido ahora a una monja, seguramente procedente de una familia noble, nacida en la provincia romana de Gallaecia; algunos aseguran que en lo que hoy en día es El Bierzo. El relato del viaje pertenecía al siglo IV, en concreto entre los años 381 y 384, y se considera el primer libro de este género escrito en el territorio de lo que actualmente es España. Carlos Pascual, autor también de la traducción, firma en esta edición revisada un texto introductorio que ofrece información sobre el hallazgo del códice y lo poco se sabe sobre Egeria. Su edición se centra en la primera parte, lo que podría considerarse un diario de viaje, resumiendo la segunda, centrada en la liturgia de Jerusalén, en la introducción. Pascual también ha hecho un esfuerzo por acercar el texto al lector de hoy, lo que redunda en el disfrute de este clásico.