La película de Noëlle sobre Marie Curie no consigue profundizar en el personaje, pero contribuir al conocimiento de su figura siempre es bienvenido
06 jun 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Marie Curie no es el primer (y vaticino que tampoco el último) acercamiento cinematográfico a una de las mentes más eminentes de la ciencia de principios del siglo XX, algo que presenta siempre un doble interés, pues a sus logros científicos sumamos los personales, ya que el conseguir reconocimiento siendo mujer en una época como la retratada es un mérito fuera de toda duda.
Marie Curie fue la primera mujer en ganar el premio Nobel, y también la primera persona (fuese hombre o mujer) en recibir doblemente dicho galardón, pero debió hacer frente a una sociedad machista que apenas la dejaba despuntar bajo la sombra de su marido, una sociedad que la marginaba doblemente por su condición femenina y por el hecho de ser inmigrante, y que con su puritanismo hizo tambalear, escándalos mediante, el reconocimiento merecido.
El filme de la alemana Marie Noëlle se centra en una época concreta de su vida, el período comprendido entre el primer Nobel y el segundo; entre medias, la muerte del marido, la lucha por seguir adelante con su vida, sus dos hijas y sus experimentos, o el affaire que, ya como viuda, mantuvo con otro de sus colaboradores, y que supuso un escándalo tal en la época que a punto estuvo de costarle su segundo Nobel.
Con el tiempo, el reconocimiento de esta mujer, estigmatizada por intentar vivir su vida como sus compañeros, y que cambió el mundo con su descubrimiento del polonio, el radio y sus estudios sobre la radiactividad, ha ido ocupando su justo lugar. Bien es cierto que intentar condensar todo ello en una película no es fácil, y Marie Noëlle nos brinda un filme que no es especialmente destacable en sí mismo, y en el que no consigue profundizar totalmente en el personaje a pesar del buen hacer de su actriz, la polaca Karolina Gruszka. Aun así, contribuir al conocimiento de Marie Curie, figura feminista y profundamente necesaria, siempre es bienvenido.