El jurado reconoce su compromiso con la realidad y su capacidad para transmitir emociones y metáforas universales a partir de la historia reciente de su país
05 may 2017 . Actualizado a las 00:50 h.El artista sudafricano William Kentridge (Johannesburgo, 1955) abre el desfile de los Premios Princesa de Asturias 2017. Confirmando la posibilidad de que el galardón de las artes volviese este año al terreno de la plástica, el jurado ha concedido, tras dura deliberación, el primero de los premios de este año a un autor capaz, según el acta, de «crear emociones y metáforas relacionadas con la historia y la realidad de su país, que trascienden sin embargo estas últimas y plantean cuestiones esenciales sobre la condición humana». Artista «meticuloso y profundo», polifacético y capaz de trabajar con muy distintos medios, Kentridge se ha impuesto a otros ilustres colegas que en principio sonaban más como favoritos -BIll Viola o David Hockney, entre ellos- y a otros del área musical, con Bruce Springsteen a la cabeza.
Dibujo, cine, escenografía, collage, grabados, pintura, escultura y videoarte conviven en una obra que empezó a tener difusión mundial tras la Documenta X de Kassell y las bienales de Sao Paulo y Venecia. Sus películas dibujadas tienen especial difusión, y se basan en una técnica particular de animación que combina el movimiento con la fuerza plástica de la expresión. Dos de sus personajes, Soho Eckstein y Felix Teitelbaum le sirvieron para reflejar emociones y situaciones de dolor, dominación y sufrimiento. La obra de Kentridge se ha podido ver en España en muestras como la organizada por el MACBA, y volverá a ser vista hacia finales de año en el Museo Reina Sofía.