«Una madre imperfecta», el último filme protagonizado por la veterana intérprete, llega mañana a los cines
02 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Han pasado 25 años del estreno de la inolvidable cinta Thelma & Louise, pero Susan Sarandon continúa con la misma presencia cinematográfica de entonces. Considerada una de las mejores actrices de Hollywood, Sarandon estrena mañana en España Una madre imperfecta, en la que interpreta a una viuda que quiere rehacer su vida. Con una abultada cuenta bancaria y un iPhone, Marnie, que así se llama el personaje, aterriza en casa de su hija (Rose Byrne) para poner patas arriba su vida. El filme, basado en vida real de la directora, Lorene Scafaria, muestra la capacidad para la comedia y el drama de Sarandon, que a sus 70 años no abandona su carácter jovial.
-¿Disfruta la interpretación con la misma ilusión de entonces?
-Lo mejor de ser actor es tener la oportunidad de convertirte en muchas personas. Mis personajes tienden a ser espirituales, más liberales que controlados, vulnerables, con tendencia al error. Hasta la fecha no me he cansado de mi trabajo. El día que lo haga me dedicaré a otra cosa.
-Sus películas no suelen ser muy comerciales.
-Me parece algo extraordinario que una cinta de estas características haya llegado a producirse, es una señal de que la industria continúa ofreciendo oportunidades creativas. El público es mucho más inteligente de lo que pensamos y no precisa ver la misma película seis veces. Necesitamos gente que sepa viajar, que se rinda a lo nuevo con curiosidad y sin sentirse amenazada.
-¿Se ve una persona con suerte?
-He aceptado muchos papeles secundarios. Me veo a mí misma como una actriz que elige sus proyectos. Me he atrevido a rodar con cineastas primerizos, soy famosa por ello, y creo que eso me ayuda. Desde luego, soy actriz que funciona fuera del sistema y si alguien me llama para un papel divertido o interesante lo hago, por pequeño que sea.
-¿Qué tuvo en cuenta a la hora de encarnar a Marnie?
-Su realidad, su situación personal. No me gusta pontificar al público con mensajes, ni hacer guiños morales. Cuando un guion está bien escrito hay que intentar mostrar su realidad. Creo en la historia de Marnie y por eso me comprometí con ella. Es una mujer temerosa, incapaz de abrir su corazón y, sin embargo, sincera.
-¿Usted da consejos a sus hijos?
-Creo que es importante equivocarse en la vida y animo a mis hijos a caerse para que entiendan que pueden levantarse. Si me piden consejo se lo doy, aunque no ocurre con frecuencia.
-Obviamente tendrá recursos económicos para ayudarles.
-¡Qué más da! Si decides ayudar a alguien no importan los motivos. Es mi asistente financiero quien me para los pies cuando se trata de asuntos económicos. He aprendido a no utilizar el dinero porque les cuesta escapar de esa ruta para enfrentar sus propios problemas. A veces he cometido el error de ser demasiado generosa, pero es que hay mucha gente malvada en el mundo.
-¿Sigue creyendo en el romance?
-Sí, tristemente sí. Por eso los domingos son tan miserables. Salgo y veo a tanta gente enamorada que me dan ganas de odiarles. No echo de menos a la gente que estuvo en mi vida, pero sí el recuerdo del amor que sentí por ellos. Soy buena a la hora de recordar solo lo bueno de mis relaciones. Echo en falta a alguien con quien salir los domingos de la mano.
-Usted es una gran defensora de la igualdad de género, ¿cree que Hollywood está cambiando?
-Hay más interés por un reparto equitativo de los personajes principales. Podría ser una moda más, porque Hollywood es cada vez más corporativo, pero se están desarrollando muchos proyectos liderados por mujeres.
-25 años de «Thelma & Louise». ¿Cuesta ver filmes feministas?
-Si esa película la hicieran hoy sería de animación. Sinceramente, no creo que los estudios hayan sufrido una caída y la epifanía sea hacer películas sobre mujeres. Después de Thelma & Louise se predijo que habría muchas historias protagonizadas por mujeres y no ha sido así. Esto que oigo ahora ya lo he visto antes.