«Nunca he sido políticamente correcta»

María Estévez LOS ANGELES / COLPISA

CULTURA

Paul Zinken

Llega hoy a los cines españoles el filme Freeheld, un drama social protagonizado por Julianne Moore

06 may 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuando la policía homosexual Laura Hester descubrió en el 2004 que tenía un cáncer terminal, pidió que su pareja, Stacie Andree, recibiera su pensión. Los legisladores de Nueva Jersey se negaron en redondo. La batalla, la lucha legal de estas mujeres, ha sido llevada al cine de la mano de dos grandes actrices, Julianne Moore (Hester) y Ellen Page (Andree). Las dos protagonizan Freeheld, un amor incondicional, que se estrena hoy. Moore se desnudó de cintura para abajo en la cinta de Robert Altman Vidas Cruzadas (1993). Desde entonces, y han pasado dos décadas, no ha dejado de conmover dando vida a mujeres que se caracterizan por su ternura y su fortaleza.

-¿Conocía la historia que había detrás de Laura Hester?

-Nunca había oído hablar de esta historia hasta que mi agente me envió el guion. Ni siquiera sabía que estaba basado en una pareja real. Desde el principio me pareció una gran narración sobre la situación de las parejas homosexuales en América.

-¿Vio el documental sobre ellas?

-Me lo mandaron. Me pareció muy triste, complicado y difícil de ver porque su situación termina siendo muy precaria y todo lo que ocurre con ellas es cierto. Laura fue una mujer sensacional.

-¿Cuándo le ofrecieron el papel?

-Estaba rodando Los juegos del hambre en Atlanta. El guion me emociono muchísimo. Recuerdo que ese día estuve llorando en el rodaje y todos me preguntaron si me pasaba algo. Stacie no dudó en compartir sus experiencias con nosotros. Nos abrió su casa y sus sentimientos. Fue maravilloso.

-Tiene usted fama de no ser políticamente correcta.

-Nunca lo he sido, desde que interpreté El gran Lebowski. Creo que necesitamos quitarnos la careta. Como actriz me gusta mostrar personajes que tienen valor dentro de la sociedad. Cuando una historia como Freeheld ocurre en realidad y nosotros, en Hollywood, nos atrevemos a representarla, significa que la opinión pública está preparada. Han pasado 10 años desde la muerte de Laura, espero que la película refleje cómo ha cambiado EE.UU.

-También estrena con Rebecca Miller, hija de Arthur Miller, la cinta «Maggie’s Plan», sobre una pareja divorciada que vuelve a unirse.

-Rebecca es una realizadora de ideas claras, directa y decidida. Me encantó colaborar con ella en este proyecto porque las mujeres éramos mayoría. Como actriz me gusta involucrarme en películas que cuenten historias distintas.

-Le atraen las historias familiares.

-Sí. Me gustan las películas que presentan diferentes dinámicas familiares. Creo que en ese sentido no debería haber modelos, hay alternativas familiares que brindan amor a sus hijos sin necesidad de estar formadas de una manera convencional. Cada ser humano tiene derecho a tener una familia. En el caso de Maggie’s Plan no teníamos intención de hacer una comedia, pero se fue dando así durante la creación del guion. A mí me enganchó esta historia precisamente por los cambios de pareja.

-El matrimonio nunca es fácil.

-Mi marido y yo llevamos juntos veinte años y en ese tiempo hemos tenido altibajos. Unos amigos separados me dijeron que su divorcio fue la experiencia más complicada que habían vivido.

-¿Nunca le acecha la sensación de inseguridad?

-Mi trabajo no me hace sentirme insegura físicamente. Estaría llena de problemas si así fuera. Cuando una está contenta con su vida, su edad, el momento en que vive, los personajes que interpreta, no hay espacio para la inseguridad. Otra cosa distinta sería si a mis 50 años quisiera interpretar el rol de una jovencita. Ya no tengo 25, ese tipo de personajes ya no son para mí. Es importante ser realista y en Hollywood por alguna razón hay actrices persiguiendo el papel equivocado.