Noel Gallagher presenta «Noel Gallagher?s High Flying Birds», un regreso al estilo del disco más vendido de Oasis
22 mar 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El arrebatador nervio guitarrero con el que Oasis irrumpió en 1994 apenas duró un suspiro. Ya en su segundo álbum, What?s The Story Morning Glory (1995), la banda de Manchester tiraba, en parte, de los medios tiempos inflados con anabolizantes que lastrarían luego su carrera. Existe, no obstante, un cierto apego a ese momento, tanto por sus fans como a los hermanos Gallagher. Así, Noel se encarga de guiñarle un ojo a la celebérrima Wonderwall en Riverman, el corte inaugural de su segundo disco como Noel Gallagher?s High Flying Birds. Se trata de un tic calculado. Igual que en los noventa ellos incluían el arranque del Imagine de Lennon en Dont? Look Back In Anger, ahora el guitarrista se mira a sí mismo como un mito. Promete una mirada al disco más vendido de Oasis. El gozo en un pozo. Sí, porque sin los aciertos que pudiera tener su exbanda, este segundo capítulo del nuevo proyecto acoge desfile de canciones que aburren en su corrección académica, sus letras facilonas y la sensación de que cualquier atisbo de emoción se desvanece al instante. Se alternan los ecos de Paul Weller con los de David Bowie o, por supuesto, los propios Oasis. Pero en ningún momento despega, atascado en la intrascendencia más absoluta. Totalmente olvidable.