Silencio... Se rueda otra vez

CULTURA

Clásicos y no tan clásicos sufren la fiebre del remake. No se libran los éxito de los 80 y 90. ¿La próxima? Una de surf y robos. Cualquier día un iluminado hará la versión de «Ciudadano Kane». Tiempo al tiempo

09 jun 2014 . Actualizado a las 17:43 h.

Si la tormenta perfecta no lo impide, el año que viene habrá otro Bodhi robando bancos y cogiendo olas. Es decir, que habrá un señor diciendo que el miedo provoca dudas, y las dudas hacen que tus peores dudas se hagan realidad. Que es casi lo mismo que decir que un cualquiera diga «nadie deja a Baby en un rincón». No. Hay cosas que o las dice Patrick Swayze o no las dice nadie. O esto pensaba yo, ilusa, antes de saber que Edgar Ramírez va a protagonizar el remake de Le llaman Bodhi, una de esas películas de los 90 que tan mal envejecen pero que en su día molaban. Porque eran una horterada. Pero eran nuestras horteradas. Y porque ésta, además, la dirigía Kathryn Bigelow, esa señora que al personal masculino le gusta decir que no rueda como una mujer porque al parecer las mujeres no ruedan bien acción por algún tipo de cuestión hormonal o genital, que es una forma muy fina de decir que los ovarios son a las persecuciones trepidantes como los testículos son a las comedias de Meg Ryan. (Esto a lo mejor lo pensaba también su ex cuando Bigelow le robó el Oscar con una peli de acción. Pero esta es otra historia...)

La van a hacer, nadie sabe por qué, y se ha caído Gerard Butler del proyecto con muy buen criterio, para dar paso a Edgar Ramírez, el venezolano que arrasó con Carlos (El Chacal), que aún no se ha pronunciado sobre el uso del agua oxigenada en la melena ni sobre los saltos en paracaídas ni sobre las caretas de expresidentes. De momento poco más se sabe, y nada de quién será el incauto que sustituya a Keanu Reeves, como si alguien pudiese imitar el tumbao que tienen los guapos al caminar con el que cierra la película.

Revisión o plagio

En medio de esta nostalgia de la EGB que empieza a cheirar a naftalina, descubrimos que no solo pasa en España esto de echar de menos las gomas Milán y los Juegos Reunidos. En EE.UU. este ataque de «¿te acuerdas?» les ha dado a los nuevos ejecutivos de los estudios. Los cachorros que disfrutaron en su infancia y adolescencia de Goonies, Gremlins, locas academias de policía y arrebatos de ciencia ficción con musculosos e inexpresivos protagonistas, están a la caza del público de su quinta. Desafío total o Robocop son las víctimas más recientes. Finales de los 80, principios de los 90, futuristas, las dos dirigidas en su día por Paul Verhoeven, las dos con un tono chusco que se diluye en esta década del siglo en efectos especiales.