La pintora de cámara


Antes de la fotografía existía la figura del pintor de cámara. Este personaje tenía acceso a los salones más suntuosos y a los personajes más principales. Solía proceder con complacencia cortesana. Velázquez y Goya fueron más allá y colaron, de rondón y entre veladuras, ese verismo que finalmente es muy cercano a la crítica. Annie Leibovitz es ese tipo de artista. Siempre me ha maravillado su retrato del presidente Bush y su banda. Condoleezza, Colin Powell, Cheney y todo ese siniestro dramatis personae. No hay rastro de lujo ni de bolsos Louis Vuitton. Solo crudeza tejana. No es fácil que los chacales posen para ti con la mansedumbre de un rebaño. Leibovitz lo consiguió con pasmosa naturalidad.

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La pintora de cámara