Luz Casal: «Cuando te sientes débil por ser mujer has de defenderte»

Alberto Gómez MÁLAGA / COLPISA

CULTURA

La cantante gallega prepara los temas del que será su próximo disco

29 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Conserva intactos el afán libertario y los pantalones de cuero con que se asomó a la música siendo una adolescente díscola y desprejuiciada dispuesta a revolucionar el rock español. De la mujer que hay tras la cantante de éxito, en cambio, poco o nada se sabe más allá de los dos zarpazos asestados por el cáncer en el 2007 y el 2010. Luz Casal pasa unos días en Málaga para retomar fuerzas antes de volar hacia Los Ángeles, donde perfilará los detalles de su próximo disco.

-Lleva seis años sin publicar un álbum con temas inéditos. ¿Cómo afronta la preparación de este nuevo trabajo?

-Tengo siete canciones acabadas y cierta sensación no de miedo, porque estoy bastante segura del material, pero sí de incertidumbre e ilusión. Algunas sensaciones me recuerdan al primer disco, quizá porque he pasado bastante tiempo sin grabar temas originales y he acumulado muchas experiencias. Tengo bastante claro que quiero llegar al estudio con las canciones tan masticadas que baste con hacer dos o tres tomas.

-«Sencilla alegría» lo grabó en unos días. ¿Qué se logra con esa instantaneidad?

-El estudio puede ser engañoso y desvirtuar lo que quieres hacer. Quiero llegar sabiendo qué voy a grabar y cómo va a sonar. A partir de ahí cualquier sorpresa es bienvenida, pero siempre sobre una base absolutamente precisa.

-¿Las canciones serán de su autoría o habrá colaboraciones?

-Quizá sea el disco donde haya más canciones propias, pero nunca ha sido el objetivo. Hasta ahora tengo una melodía de Vangelis [compositor de las bandas sonoras de Carros de fuego y Blade Runner] y sigo contando con Carolina Cortés y Pablo Guerrero para las letras. Sé que soy lenta en la preparación de las canciones. No me vale poner cualquier palabra.

-¿Se puede extraer alguna conclusión de las letras que ya tiene?

-Me gustan los textos que no sean evidentes, a los que se le pueda dar una interpretación distinta a la inicial. No hay mucho drama personal, a pesar de todo. Algunas tienen que ver con ciertas injusticias, como las que en ocasiones sufrimos las mujeres.

-Gloria Varona, con la que trabajó en «No me importa nada», decía que se sentía orgullosa de haber colaborado con usted por esa chulería femenina que compartían a principios de los 90. Veo que, dos décadas después, sigue conservándola.

-No me importa nada es una canción que cantaré toda la vida porque esa arrogancia es necesaria. Cuando te sientes débil por ser mujer has de defenderte, y ese es un tema con unos versos absolutamente rotundos.

Dice las cosas de manera elegante y franca. Por desgracia, a veces tenemos que seguir luchando contra ciertas actitudes, y esa canción es una forma de responder diciendo: «Me importa un carajo, muérete».

-Y en cuanto a las melodías, ¿habrá un tempo que dominará frente a otro?

-Intuyo que va a haber un fuerte carácter roquero, aunque eso a veces esté más relacionado con el carácter que con poner una guitarra más dura que otra o acelerar los tempos.

-Siempre la he visto un poco incómoda ante esa pregunta casi eterna sobre la dualidad entre el rock y la balada.

-Porque no la sé responder. Hago lo que me da la gana, y a veces sorprende porque la mayoría de la gente que trabaja en la música no hace lo que le da la gana. A mí nadie me ha obligado jamás a hacer una canción que no haya querido hacer.