01 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Alberto Guijarro, de Primavera Sound, reconoció también que el 2008 fue el de «los máximos cachés pagados». «Hubo una gran competencia, había muchos festivales, entraron a competir ayuntamientos... Pero hay un momento en que tienes que tomar una decisión, o poner más dinero para que se lo lleven las agencias inglesas, o apostar por una marca, algo diferencial». «Está claro -agregó- que la cultura es una inversión y puede ser una inversión a largo plazo, siempre que no se quiera crear estas burbujas de impacto, pretender que en dos años mi ciudad suene en todos los sitios por traer a Rem o Police. Festivales de ese tipo hay en Europa a mansalva, pero crear una marca es un trabajo arduo y lento y que hay que hacer con cariño».