Mientras se busca al autor de un atropello en Sada, víctima y testigos dudan de si el vehículo impactó o el hombre se cayó solo
13 nov 2009 . Actualizado a las 02:00 h.En ocasiones, un incidente que no pasa de comentario de barrio alcanza dimensiones insospechadas hasta incluso asomar por las televisiones de ámbito nacional. Así, un hombre de 54 años, M.?L.?P., se vio envuelto en una vorágine en la que nunca deseó entrar. El martes cruzaba con su silla de ruedas un paso de cebra en la calle Pontedeume de Sada alrededor de las cinco y media de la tarde, en compañía de una monitora del centro de recuperación en el que reside. La monitora alcanzó la acera unos segundos antes que él. Cuando M.?L.?P. picó las ruedas para superar el escalón de la acera cayó hacia atrás. Justo en ese momento un coche pasó muy cerca y ningún testigo ni el afectado pueden asegurar si el vehículo llegó a tocar o rozar la silla de ruedas.
Así las cosas, al herido se le abrió una brecha en la cabeza y la sangre perdida sobre el asfalto alarmó a los testigos, al personal sanitario y a los agentes de la Policía Local. No obstante, todo se resolvió con unos puntos de sutura. En las primeras declaraciones, los agentes no pudieron ni constatar el color del vehículo, ya que los testigos se dividieron en dos opciones, gris oscuro y azul. Pero nadie levantaba la mano para asegurar que había visto un vehículo golpear la silla de ruedas de M.?L.?P.
Así las cosas, Sada fue invadida ayer por cámaras de televisión para cubrir la noticia «del coche que se dio a la fuga tras atropellar a un hombre en silla de ruedas». El concejal de Seguridad Ciudadana de la localidad, Carlos Babío, atendió estoicamente a todos los micrófonos pese a disponer de una información «un tanto tenue». Fuentes municipales reconocieron que los propios medios de comunicación les obligaron a mantener la tesis de buscar un coche que se dio a la fuga.
Omisión de socorro
«Pero, por el momento y mientras no se demuestre lo contrario, lo único de lo que se podría acusar a ese conductor o conductora es de omisión de socorro», señalan. Y eso si realmente se percató del accidente de M.?L.?P. «Tampoco descartamos que el coche le hubiera tocado, pero aquí la situación ha engordado tanto que ya se da por hecho que el atropello es la versión correcta», añaden fuentes municipales.