Culleredo enseña a ahorrar

Elena Silveira
elena silveira CULLEREDO / LA VOZ

CULLEREDO

Técnicos del Concello imparten un taller de economía doméstica que pretende cambiar los hábitos de los alumnos

10 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La nevera es el electrodoméstico que consume más energía, con 15 minutos es suficiente para airear la casa sin perder confort y enjabonar la vajilla en un barreño permite ahorrar una considerable cantidad de dinero en la factura del agua. Estos son algunos de los trucos que técnicos municipales enseñan al grupo de alumnos que participan en un taller sobre economía doméstica que se desarrolla este mes y el próximo en la Casa Rosa de O Burgo. En realidad, según comenta la educadora social Isabel Vázquez, lo que se pretende es que los alumnos cambien hábitos erróneos muy arraigados en la mayor parte de los domicilios.

«Siempre le digo a mi marido que apague la tele, porque la tiene encendida todo el día», comenta Lisbeth. «Pues yo tengo enchufada una nevera en el trastero. Cuando la compré me dijeron que debía tenerla funcionando para que no se estropeara», asegura Fina. Y Mamadou se enteró ayer en el curso que, para ahorrar calefacción, no hacía falta ventilar la casa toda la mañana, sino que bastaba con 15 minutos. Y Alicia, que trabaja en la integración de emigrantes en un programa en el que colaboran Mestura y Ecos do Sur, es consciente de que en la lista de la compra hay que priorizar las verduras y frutas de temporada. «Pero no tengo ni idea de cuáles son», asegura.

Ahorro de espacios y tiempos

Isabel, la educadora social, y Susana López, la pedagoga, inciden ante sus alumnos en que la economía doméstica no solo se consigue a través de las bombillas de bajo consumo, conectar el lavavajillas o la lavadora cuando están llenos, haciendo una lista de la compra antes de salir de casa o concretando un menú semanal. También se puede ahorrar organizando tiempos y espacios (alacenas, armarios...). «E que hai xente que non sabe nin que ten dentro dos armarios. Compramos sen ter necesidade e incluso algunhas persoas teñen a roupa gardada coas etiquetas colgadas e sen poñer», explicaba Isabel a los participantes del curso.