Hornada de panaderos

A. MAHÍA A CORUÑA

CARRAL

XOSÉ CASTRO

Escolares de Carral acuden a las tahonas para aprender a elaborar los bollos Los niños de Carral le sacan más partido a la harina que a la plastilina, que si se cuece, ni se come. Son maestros en crear cualquier tipo de objeto a partir de un trozo de masa. Moldean desde un caballo a un bolso, una muñeca, un payaso, un pájaro, un profesor... Y lo llevan al horno como un pequeño tesoro. Los maestros panaderos los guían. Y es que en Carral, hacer pan es, más que una actividad extraescolar, una asignatura. Por eso, colegio a colegio, pasan por un horno a foguearse en el oficio.

29 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

Un trozo de masa que espera para entrar en el horno es un caballo de pan. Podría ser también un perro, un asno, una mesa postmoderna, un gato y, si lo apuras, un centauro. Pero es un caballo porque lo dice Mario, su creador. Un pequeño alumno del colegio Vicente Otero Valcárcel que sabe de los gustos infantiles. Cree que si los panaderos se dedicasen a realizar figuras «como las de los dibujos animados» doblarían sus ingresos. Aporta ideas: Un bollo Pokemon, una barra Digimon, una bolla Bart Simpson... Este chico debería formar parte del consejo de administración de una gran panadería. O dirigir con tino el departamento de promociones y creaciones de una tahona. Profesores Y Da Cunha lo es. Es la panadería que todas las semanas recibe en sus instalaciones a decenas de escolares. Llenos de harina hasta los pies, amasan sus piezas ante la atenta mirada de profesores y maestroz panaderos, que los guían. Lo primero que les enseñan es a hacer la masa. Divididos en pequeños grupos, aprenden que la harina, el agua y la levadura, si se mezclan, se convierte en una masa que se deja hacer todo lo que las palmas de las manos estén dispuestas a moverse. Esa masa se moldea con mimo y se lleva al horno. Toda una hornada de panaderos que presumen de hacer el mejor pan del planeta.