El pésimo estado de la rectoral obliga a los vecinos a vallar su perímetro
10 dic 2014 . Actualizado a las 05:00 h.Buena parte de los vecinos de la parroquia de Bribes, en Cambre, participarán el próximo domingo en el tradicional belén viviente junto a la rectoral, que llega ya a su décimo quinta edición. Llevan preparando todo desde hace ya un par de semanas y, según adelantan, no faltará detalle. En el portal estarán la Virgen y el Niño (Yolanda y su hijo de tres meses darán vida a estos personajes bíblicos), también la mula, los pastores, los ángeles y los Reyes Magos... A día de hoy todavía están buscando al san José, pero el presidente de la asociación de vecinos, Manolo Martínez Pan, confía en encontrar a algún voluntarioso vecino que se ofrezca a encarnar al humilde carpintero.
A pesar de todo este esfuerzo vecinal, Martínez Pan advierte de que con toda probabilidad el próximo año no se volverá a montar el belén en Bribes. «Porque resulta perigoso. Non podemos asumir a responsabilidade se pasa algo. Hai pouco caeu parte do tellado da casa reitoral e tivemos que separar as pedras. Non podemos permitir que se acerque alí a xente», explica. El caso es que el nacimiento se representa muy cerca de la casa del cura para conseguir una ambientación adecuada y eso les hace desconfiar. «Estamos instalando unha valla ao longo da casa reitoral. Son 30 metros de valla, para evitar que a xente se acerque porque seguen caendo pedras», explica Manolo Martínez.
Los vecinos intentarán que ello no desluzca el evento y que, gracias a estas medidas de seguridad, todas las personas puedan disfrutar tranquilamente de una jornada en la que también habrá otras citas interesantes. «Os nenos xa están ensaiando as panxoliñas e nestes días montaremos a carpa para a laconada». Una comida a la que asistirán, según calcula la organización, más de 300 personas. Los socios podrán acudir pagando 8 euros y, los no socios, 10 euros. «Haberá lacón con grelos, chourizo, queixo, biscoitos, café... Haberá comida para todos, pero os que queiran vir terán que anotarse antes», explica el presidente vecinal.
En cuanto al estado de mantenimiento de la rectoral, Manolo Martínez aclara que los vecinos llevan mucho tiempo reclamando al arzobispado su restauración. Pero no llegan... Insiste en que hace poco se vino abajo el tejado y que el palomar también está a punto de caer. «Alí nunca entramos. Unicamente no alpendre que lle temos alugado ao arcebispado por 135 euros ao ano. Polo menos fainos de almacén», explica. A ver si los Reyes Magos traen algún regalo más y prometen arreglar la rectoral.