El histórico inmueble, que data del siglo XV, fue propiedad de la familia Corral
11 ago 2005 . Actualizado a las 07:00 h.Desde hace unos días el edificio más antiguo de Betanzos está en proceso de rehabilitación. El inmueble, que data del siglo XV, está situado en la confluencia de las calles Cerca y Pastel, en pleno corazón del casco antiguo. Sus propietarios, José Luis Lousa y Maribel Rey, se decidieron este verano a darle una limpieza a fondo con vistas a rehabilitarla. Por el momento se encuentran limpiando el interior de escombros, una tarea que les ha deparado más de una sorpresa, como un plato del que Maribel desconoce todavía su posible valía. El siguiente paso, según cuenta José Luis, es arreglar el balcón, cuya inestabilidad constituye incluso un motivo de peligro para los viandantes, y acondicionar la fachada, que el define como «lo mejor» del inmueble. Esplendor perdido La historia del edificio se remonta a la acaudalada familia Corral, que poseía los inmuebles de toda la manzana. Sus siguientes inquilinos fueron sus caseros, los Babila, a quienes los Corral regalaron la vivienda. Más adelante pasó a ser propiedad de la familia de la abuela de José Luis, quien ha sido el que ha decidido devolverle su antiguo esplendor. A su profesión de aparejador se ha unido, como él mismo reconoce, el tiempo libre del verano. Así se ha decidido a dar este paso. Aunque cada miembro del matrimonio atribuye al otro el deseo de llevar a cabo la reforma, en lo que ambos coinciden es en el deseo de restaurarla. El coste de la operación es lo único que hace dudar a José Luis, quien todavía no tiene claro el destino que dará al inmueble. Por el momento sopesan diversas opciones, que van desde destinarlo a albergar viviendas, a montar una bodega particular, e incluso no descartan la posibilidad de convertirlo en establecimiento de hostelería. Los cuatro niveles de la vivienda, repartidos en bajo, primero, segundo y trastero, no hacen incompatibles estas opciones. A día de hoy, Maribel tiene bastante trabajo deshaciéndose de los numerosos escombros que copaban el interior del edificio y sustituyendo las viejas vigas, podridas a causa de años de lluvias y humedad.