Una nube negra cubrió el cielo de toda la ciudad
03 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Difícilmente podría haberse elegido un escenario más emblemático para sacudir la ciudad. El 3 de diciembre de 1992, el petrolero Mar Egeo, con bandera griega, encalló en la costa coruñesa, justo a los pies de la torre de Hércules. A primera hora de aquel jueves, una densa nube negra comenzó a elevarse sobre el litoral, desatando la preocupación entre los vecinos, que recordaron lo acontecido con el Urquiola 16 años antes.
El buque, de 261 metros de eslora, vertía gran parte de sus casi 80.000 toneladas de crudo. Durante ese día el mar estaba muy agitado, con olas que alcanzaban los seis metros. La posterior investigación señaló como origen del desastre una maniobra extremadamente arriesgada: el petrolero debía realizar dos giros consecutivos de noventa grados a menos de un kilómetro de la costa. El barco terminó partiéndose en dos. Eso sí, los 29 marineros fueron rescatados con vida. Cuatro años después, la Justicia condenó al capitán, Constantinos Stavridis, y al práctico del puerto por un delito de imprudencia temeraria.
Tras la colisión, el crudo vertido comenzó a arder a las diez de la mañana tras varias explosiones, generando una humareda que no solo cubrió la ciudad, sino que provocó lluvias con componentes ácidos que llegaron hasta Lugo. El día del accidente se colocó un cerco de medio kilómetro en el mar para neutralizar la propagación de la mancha, al tiempo que se atacaba con grandes cantidades de dispersante.