Reabierto el tramo remodelado frente a las Casas de Franco, en la ronda de Outeiro
A CORUÑA
El Ayuntamiento de A Coruña reformuló el proyecto tras meses de protestas vecinales
01 ago 2025 . Actualizado a las 11:04 h.Los vecinos de la zona de las Casas de Franco ya pueden disfrutar del renovado tramo peatonal de la ronda de Outeiro. Tras meses de obras y numerosas protestas vecinales, el nuevo espacio público ha sido reabierto y está recibiendo una acogida muy positiva. Desde primera hora de la mañana de este viernes, numerosos vecinos han comenzado a utilizar los bancos y zonas verdes del entorno.
Las obras comenzaron hace casi dos años, y desde entonces han sido motivo de controversia. La ejecución del proyecto original generó malestar entre los residentes, que criticaban aspectos como la construcción de un muro, la falta de accesibilidad y la supresión de zonas de carga y descarga. Durante meses, se sucedieron cortes de tráfico y protestas para exigir una reforma del diseño.
Finalmente, y tras un proceso de diálogo con el vecindario, el Ayuntamiento reformuló el proyecto. Se eliminó el parterre elevado, se suprimió el muro y se optó por una plataforma peatonal a cota cero, más accesible para personas con movilidad reducida. Además, se incorporaron zonas verdes, bancos, nuevos pavimentos y mejoras en la movilidad del entorno. Las obras fueron reactivadas a principios de marzo de este año con un presupuesto ampliado.
La transformación del espacio ha sido muy bien recibida por los residentes. Algunos de ellos recuerdan que antes era una zona descuidada, con palmeras deterioradas y presencia de ratas. Este viernes, en cambio, valoran el ambiente tranquilo y el aspecto mucho más amable del entorno. Una vecina destacaba a Voces de A Coruña, de Radio Voz, que ahora «apetece sentarse y charlar», mientras que otros valoran positivamente el suelo, que, pese a las lluvias recientes y al riego, no ha resultado resbaladizo.
También se ha restablecido la normalidad en el tráfico tras meses de cortes y desvíos. Aunque algunos vecinos admiten que la espera fue larga y las molestias importantes, consideran que el resultado compensa el esfuerzo. «Si queremos que las cosas mejoren, también tenemos que sacrificar algo mientras se hacen», comentaba un residente.