El gobierno de la UDC revela una caída real del presupuesto del 4,9 % desde el 2009
A CORUÑA
El claustro aprobó la memoria de gestión del 2024, primer año del mandato del gobierno de Ricardo Cao, marcado por un agujero heredado de 13 millones
15 may 2025 . Actualizado a las 22:20 h.Una amplia mayoría de al menos 70 síes, 5 noes y 10 abstenciones —la votación es por asentimiento— cosechó ayer Ricardo Cao, rector de la Universidade da Coruña (UDC), en la presentación al claustro de la memoria de gestión del 2024, primer ejercicio de su mandato de seis años. Fue un buen comienzo en investigación y transferencia. Asfixiada por el agujero de 13 millones de euros que dejó el anterior equipo, la UDC captó más de 34 millones en recursos externos, importante si se atiende al máximo histórico, que nunca superó los 20 millones. Y también incrementó de forma notable los fondos obtenidos de convocatorias internacionales, situándose por encima de los 5 millones, con refuerzo de personal —continuará este año— de la Oficina de Proxectos Internacionais.
El documento que llegó al claustro recoge una oferta académica de 43 grados —Enxeñaría Informática y Fisioterapia, reconocidos con dos de los tres sellos de Excelencia otorgados por la Xunta a las universidades gallegas—, 7 programas de simultaneidad, 2 grados abiertos y 65 másteres. Este repertorio de títulos permitió subir la matrícula —13.915 alumnos de grado y 2.352 de máster, la más alta registrada nunca— y se acompañó de avances en el desarrollo de una de las grandes novedades de la LOSU, las microcredenciales, o certificados de competencias y formación con una duración menor de 15 créditos y algunas sin requerir titulación universitaria previa.
Logro europeo
El 2024 fue un año de evaluación de los profesores a través del programa Docentia, que concluyó con desempeño excelente del 58 % y notable del 38,7 %. Se puso en marcha una nueva estrategia de internacionalización hasta el 2027 y se alcanzó el hito de la alianza Emerge de la Comisión Europea, en la que la universidad coruñesa lidera los trabajos sobre investigación y movilidad.
Se ejecutaron 46 rehabilitaciones, 65 obras de mejora energética y 20 de humanización. Salieron adelante 72 nuevas plazas de PDI y 49 de ayudante doctor, y se publicaron las convocatorias pendientes de los PTXAS. Ochenta alumnos recibieron ayudas para poder seguir estudiando y se concedieron 4.481 becas.
Pero si algo sobresale en la memoria es el análisis financiero, que confirma el desequilibrio estructural de la universidad. Frente al agujero de tesorería, el equipo de Cao decidió restringir el gasto a través de la retención del 30 % de los créditos iniciales, buscar recursos de la Xunta y revisar las inversiones en infraestructuras. El largo plazo confirmó el problema. Compararon el 2023 y el 2009 —el año con el presupuesto más alto—, y después de hacer los ajustes del IPC, resultó que en términos reales las cuentas se redujeron un 4,9 %. En esos 14 años el gasto en bienes y servicios, corregida la inflación, se recortó el 21 % (el conjunto del gasto, el 3,8 %), mientras que los ingresos no afectados cayeron un 12 % real.
El 20 % de las quejas, de los profesores
Ana Dorotea Tarrío, valedora de la UDC, recibió el curso pasado 121 quejas, procedentes en su mayoría de los alumnos (el 59 %) y el personal docente e investigador (20 %). Las protestas tienen que ver con el acceso a la universidad, las tasas y la gestión académica. Además, llegaron 45 consultas, sobre todo relacionadas con exámenes, criterios de evaluación, procedimientos y recursos.