Condenados cuatro familiares a 2 años y medio de cárcel por vender droga en A Coruña
A CORUÑA
La sala indica en el fallo que fueron identificadas hasta catorce personas a las que les habrían vendido sustancias estupefacientes
13 mar 2025 . Actualizado a las 16:36 h.La sección primera de la Audiencia Provincial de A Coruña ha condenado a dos años y medio de cárcel a cada uno de los cuatro integrantes del mismo grupo familiar que, de manera continuada, al menos durante el 2019, se dedicaron al tráfico de drogas. Según la sentencia del 7 de marzo que ha publicado este jueves el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG), los cuatro condenados se dedicaban, «de forma concertada y organizada», a suministrar sustancias estupefacientes a terceras personas para su consumo, «obteniendo a cambio un beneficio patrimonial, poniendo con ello en riesgo la salud de otros».
La sala indica en el fallo que fueron identificadas hasta catorce personas a las que les habrían vendido sustancias estupefacientes, de forma indistinta por alguno de los integrantes de la familia. Los magistrados consideran a los sospechosos autores de un delito contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas de acusada nocividad, en concurso de normas con un delito contra la salud pública de sustancias que no causan grave daño a la salud, así como de un delito de pertenencia a grupo criminal. El tribunal ha tenido en cuenta las circunstancias atenuantes de actuar a causa de su grave adicción a drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas y de dilaciones indebidas. La sentencia no es firme, pues cabe presentar recurso de apelación ante el TSXG.
En 200 metros
Según el escrito del fiscal, el Grupo de Estupefacientes de la Udyco de A Coruña tuvo conocimiento de la actividad ilícita del clan a través de quejas vecinales, que alertaron de que se estaban produciendo movimientos relacionados con el tráfico de estupefacientes por parte de un «grupo familiar» en distintos puntos, incluyendo viviendas y una pizzería. Gracias a la vigilancia realizada y a las intervenciones telefónicas, la policía identificó a cinco personas [un tío y su sobrino, dos hermanastros del primero y su expareja] que, de forma individualizada y conjunta, actuando de manera coordinada, participaban en un entramado de venta de droga en el que «cada uno de ellos había asumido diferentes funciones».
Los toxicómanos acudían a los domicilios y al negocio de los investigados para comprar dosis, o bien a puntos convenidos telefónicamente con los procesados, que también realizaban llamadas para vender los estupefacientes. Los hechos se produjeron en cuatro puntos ubicados en un radio de 200 metros, entre ellos una pizzería regentada por los principales acusados.