«Tengo que prestar más atención»

Javier Becerra
Javier Becerra CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

German Barreiros

Colarte en una sala de exposiciones y que, nada más entrar, las obras expuestas te interpelen. En un paseo por Méndez Núñez, giré a la derecha, me metí en el Kiosko Alfonso y, voilá, ocurrió

07 abr 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Es una sensación de lo más agradable. Colarte en una sala de exposiciones y que, nada más entrar, las obras expuestas te interpelen. En estos días ociosos de Semana Santa giré a la derecha en un paseo por Méndez Núñez, me metí en el Kiosko Alfonso y, voilá, ocurrió. Una libreta estampada sobre la pared con una goma Pelikan me saludó. Un texto se repetía en sus líneas como esos castigos escolares en los que el profesor te obligaba a escribir la misma frase 50 veces. «Tengo que prestar más atención», se leía. Y justo cuando iba a pasar el teléfono por un código QR (para hacer la visita guiada sugerida en la entrada), opté por contemplar todo aquello sin intermediarios digitales. No fuera a ser que me distrajera.

La obra está firmada por Mico Rabuñal, un artista que se dedica a tomar objetos de la cultura popular para convertirlos en impactantes esculturas que hablan con el espectador. Desde un tubo de pomada del que sale la crema de la bandera inglesa a un móvil con tres líneas de polvo blanco. Desde una zapatilla J’hayber pegada en el asfalto a una banderilla de aperitivo. Pero, sobre todo, con ese corazón final del que brota un expendedor de tiques. Más que dialogar, ahí te deja sin palabras.

Esas obras son la puerta de entrada de En pretérito seguinte, que reúne a diferentes artistas coruñeses en una mezcolanza muy sugerente. Están también Lara Pintos, Manuel Suárez, Pilar Cancio, Samuel Castro y el veterano Correa Corredoira planteando cada uno su respectiva conversación. Unos con telas en escaparates. Otros con brumas en el paisaje. También con un mar cuyas ondas de espuma blanca toman relieve sobre el lienzo. O con el martirio de los derrotados. Conversaciones placenteras todas ellas. Y tremendamente estimulantes.