Nessie se muda a la ciudad

Luís Pousa Rodríguez
Luís Pousa CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

PACO RODRÍGUEZ

Si yo fuera el monstruo del lago Ness, ya estaría hasta la coronilla de sudar la gota gorda en Escocia y me buscaría aguas frías, pero de verdad

16 nov 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Con esto del cambio climático, al monstruo del lago Ness se le está calentando el loch más de la cuenta. Al bicho, con estos hervores, se le está poniendo cara de pulpo en San Froilán y, después de plantar la oreja en la puerta de la cumbre de Glasgow, ya está buscando pozas alternativas a tanta calentura global.

Más que una charca helada para pillar cubitos y rebajar el whisky al caer la tarde, la laguna de Inverness pronto parecerá un burbujeante yacusi, que, por mucho que las pelis nos lo quieran vender como algo glamuroso, es una de las cosas más horteras que existen. Será que me imagino siempre al difunto Jesús Gil metido dentro, con los oros sobre el pecho peludo y el vaso de tubo entre las chanclas.

Si yo fuera Nessie, ya estaría hasta la coronilla de sudar la gota gorda en Escocia y me buscaría aguas frías, pero de verdad, de esas que cuando te sumerges te hacen doler huesos que ni siquiera sabías que existían. No sé en los polos, que además también se están derritiendo, pero donde el saurio tiene garantizado un mar ultracongelado es sin duda en A Coruña. He abierto neveras que despedían más calor que el mar del Orzán.