Esta ronda la paga Faustina

Luís Pousa Rodríguez
Luis Pousa CRÓNICAS CORUÑESAS

A CORUÑA

ANGEL MANSO

Escarbar en el castro de Elviña es lo más parecido que tiene A Coruña a mirar en los bolsillos de los pantalones después de una noche de farra

09 mar 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Escarbar en el castro de Elviña es lo más parecido que tiene A Coruña a mirar en los bolsillos de los pantalones después de una noche de farra: siempre aparecen cosas de origen incierto. En los vaqueros, lo mismo salen unos billetes de la vuelta de una última consumición que no recuerdas que un posavasos de un local que jurarías no haber pisado en tu vida. En las pelis yanquis, en lugar de un posavasos de un bareto coruñés, aparece la caja de cerillas de un puticlub de Los Ángeles, que es como descubren al asesino. Se ve que se pilla antes a un putero que a un homicida, o como se diga.

Como ya no salimos de copas, en vez de hacer arqueología en nuestros bolsillos, hurgamos en el castro de Elviña, que es de donde son los genuinos coruñeses de toda la vida, y no los del 15004, que por mucho que presuman de pedigrí, entraron algo más tarde en escena.

Los arqueólogos han agarrado el castro de Elviña por los tobillos y se han puesto a zarandearlo para ver qué escondía en el peto, que es el método más eficaz para reescribir una noche confusa. Y al castro se le han caído así una bala de la batalla de Elviña, cuando lo de sir John Moore, y una moneda de los romanos, que nos iniciaron a los coruñeses en el arte de beber a morro (ellos del ánfora, nosotros del botellín de Estrella).