Sueños y pasiones

Antón de Santiago CRÍTICA MUSICAL

A CORUÑA

EDUARDO PEREZ

15 nov 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

Entre más restricciones, la OSG llegó a su 5.º de abono, después del paréntesis para estrenar al fin la cantata La torre de Hércules, de Aragüés y Paz Gago (mas sin público), grabada para su canal de YouTube, elenco coruñés con Marta Casas, M. J. Ladra, Martínez Tapia y el coro Cantábile de P. Carballido, dirigidos todos por José Trigueros. Falta la ejecución ante el público coruñés.

Para la velada, el director inglés Rumon Gamba (1972) proponía la Sinfonía fantástica op. 14, de Héctor Berlioz (1803-1869), precedida de la Sinfonía n. 35 Haffner, de Wolfgang A. Mozart (1756-1791). Un liberado Mozart de 26 años escribe la sinfonía n.º 35 a petición de su padre para homenajear al noble Sigmund Haffner. En preceptivos cuatro movimientos, gana en densidad y es clásicamente amable, especialmente en el Andante, tan haydiano. Simetría y transparencia piden pulcritud y energía. La lectura de Gamba y la orquesta lo dieron.

La Fantástica de Berlioz, Episodio de la vida de un artista, tiene dos relatos, el de la fantasía y el de la vida que la inspira. A los 23 años, Héctor se enamora de la actriz Harriet Smithson. Es rechazado. Lo sufre y lo traslada a lenguaje musical en forma programática de acendrado romanticismo. Imaginativo, pone a contribución un sentido teatral de la música inspirado en Beethoven. Su aportación, riqueza tímbrica orquestal, germen de su influyente Tratado de instrumentación de 1844. A lo que añade un élan narrativo, la idèe fixe, que la recorre, y que preconiza el leitmotiv wagneriano. Inicio de los sueños y las pasiones, la ensoñación del enamorado, que cobran movimiento en un baile a tempo onírico de vals; la escena en el campo resalta la enajenación, con seductor diálogo entre oboe y corno inglés (bravi los solistas), hasta la pesadilla en la marcha hacia el cadalso y un aquelarre envolvente y vertiginoso, entre sones del inquietante Dies irae. Versión de la OSG notable en todas las secciones y solistas, desde los primeros compases: sonido, intensidad, matices, pulso y temperamento, transiciones precisas en los sforzando y crescendo, pianos y silencios, que enfatizan la dramaticidad del lenguaje, bajo la batuta versada y vigorosa de Gamba.